jueves, 7 de enero de 2021

Autoflagelándome


Habiéndome trasladado de domicilio durante el pasado año, aparecieron colecciones de libros que conservaba en espera de que llegase el día de poderlos leer o releer, según los casos. Aprovechando el confinamiento debido a la pandemia del coronavirus, decidí leer una obra clásica sobre la que todos los estudiantes tienen cierta idea pero que, como si se tratase de una asignatura pendiente, tenía ganas de leer en su totalidad y no simplemente algunos pasajes. Está escrita por el poeta más grande de la literatura italiana, que da nombre a muchas sociedades culturales, Dante Alighieri.

Está claro que está escrita en la Edad Media, donde los conocimientos del personal brillaban por su ausencia, y se funcionaba mediante el mecanismo: palo-acción; es decir, a base de tener atemorizada a la población y venderles "la moto" de ganarse el futuro. Y si era eterno, mejor, se les podía apretar más. Desde luego debió dejar contenta a la Iglesia de la época, y a la aristocracia que ocupaba esa posición privilegiada....por la gracia de Dios. Cosa que, lamentablemente llega hasta nuestros días, con un Francisco Franco, caudillo de España por la Gracia de Dios, como podíamos leer en las monedas de curso legal de la época, o sus herederos políticos pues, como todos sabemos, los reyes encarnan la intermediación entre Dios y el resto de los mortales. Con las leyes civiles, si te pillaban en algún “renuncio”, ibas a tener que responder de tu osadía pero había algo peor, si conseguías escabullirte de los poderes terrenales, prepárate para lo que te esperaba para toda la eternidad. Y, como folleto publicitario, nada mejor que la descripción del poeta para que nadie se descarriase. Así lo tenía asumido, como un guión del miedo que había que tener al poder establecido por sus “vinculaciones” con el poder divino.

Pues bien, leído en estos tiempos, el contenido de la obra no hace más confirmar que, si existe un Dios y es como el que refleja Dante, estamos ante un Dios vengativo, sádico, hedonista y sin piedad, sin otra razón que la suya, y vamos todos de cráneo. Esperemos que, tras esta vida, podamos descansar en paz eternamente y, si existiese un Dios, que no tenga nada que ver con el descrito y sea más comprensivo. Lo que no quiere decir que no sea justo, pero que tenga en cuenta los agravantes, o atenuantes, a nuestras acciones.

Entiendo que pueda parecer que exagero pero, para que no haya duda, aquí va un "resumen" de diversos textos de la obra, edulcorados con alguno de mis pobres comentarios....Amén.


La Divina Comedia


En el primer Canto del Infierno ya anuncia lo siguiente:

“…esa fiera que te hace prorrumpir en tales lamentaciones no deja pasar a nadie por su camino, sino que se opone a ello matando al que a tanto se atreve. Su instinto es tan malvado y cruel que nunca ve satisfechos sus ambiciosos deseos, y después de comer tiene más hambre que antes. … te sacaré de aquí para llevarte a un lugar eterno, donde oirás aullidos desesperados; verás los espíritus dolientes de los antiguos condenados, que llaman a gritos a la segunda muerte. Verás también a los que están contentos entre las llamas, porque esperan, cuando llegue la ocasión, tener un puesto entre los bienaventurados (los que están en el Purgatorio)…”

 El Canto cuarto describe algo que, desde luego a mí, parece de una profunda injusticia:

“Dante desciende al primer círculo del Infierno, que es donde está el Limbo. Allí encuentra las almas virtuosas o inocentes de los que no pudieron recibir el bautismo. … Allí, según pude advertir, no se oían quejas, sino solo suspiros, que hacían temblar la eterna bóveda, y que procedían de la pena sin tormento de una inmensa multitud de hombres, mujeres y niños….. Quiero que sepas que éstos no pecaron; y si contrajeron en sus vidas algunos méritos, no es bastante, pues no recibieron el agua del bautismo, que es la puerta de la Fe que forma tu creencia. Y si vivieron antes del cristianismo, no adoraron a Dios como debían: yo también soy uno de ellos (confiesa Virgilio). Por tal falta y no por otra culpa estamos condenados, consistiendo nuestra pena en vivir con el deseo (de ver a Dios) sin esperanza.”

Allí reconoce a César, Saladino, Aristóteles, Sócrates, Séneca, Platón, Heráclito, Averroes, Euclides, Ptolomeo, Hipócrates, Galeno… O sea, como naciste antes de que viniese Jesucristo… todas esa generaciones de la humanidad quedan condenadas por no haber podido ser bautizadas. ¡¡¡Vaya Juez!!!

 El Canto VII lo dedica al cuarto círculo del Infierno. Los condenados a chocar unos contra otros eternamente, por haber sido pródigos o avaros:

“Atravesamos el círculo hasta la otra orilla, no lejos de un hirviente manantial, que vierte sus aguas en un arroyo que le debe su origen y cuyas aguas son más bien oscuras que azuladas; y bajamos por un camino distinto siguiendo el curso de tan tenebrosas ondas. Cuando aquel arroyo ha llegado al pie de la playa gris e infecta, forma una laguna llamada Estigia (palabra griega que significa odio, tristeza y horror); y yo que miraba atentamente, vi algunas almas encenagadas en aquel pantano, completamente desnudas y de irritado semblante. Se golpeaban, no solo con las manos, sino con la cabeza, con el pecho, con los pies, arrancándose la carne a pedazos con los dientes.”

 En el canto XIII, sobre los violentos suicidas:

“…fuimos sorprendidos por un rumor, a la manera del que se siente al venir un jabalí y los perros hacia el sitio donde uno está apostado, que juntamente oye el ruido de las fieras y el fragor del ramaje. Y he aquí que aparecen a nuestra izquierda dos infelices, desnudos y lacerados, huyendo tan precipitadamente, que rompían todas las ramas de la selva. El de delante: <¡Acude, acude, muerte!>, decía; y el otro, que no corría tanto: -<Lano, tus piernas no eran tan ágiles en el combate del Toppo.>- (entre florentinos y los de Arezzo). Y sin duda, faltándole el aliento, hizo un grupo de sí y de un arbusto (ocultándose detrás). Detrás de ellos estaba la selva llena de perras negras, ávidas y corriendo cual lebreles a quienes quitan su cadena. Empezaron a dar terribles dentelladas a aquél que se ocultó, y después de despedazarle, se llevaron sus miembros palpitantes.”

 El canto XVI lo acaba dando un curioso consejo:

“El hombre debe, siempre que pueda, cerrar sus labios antes de decir una verdad, que tenga visos de mentira; porque se expone a avergonzarse sin tener culpa”.

Dante advierte que no se deben narrar las cosas increíbles, aunque sean verdaderas; porque la verdad que tiene visos de mentira avergüenza al narrador, haciéndole pasar por mentiroso sin culpa suya.

El canto XX está dedicado a la cuarta fosa del octavo círculo, la de los adivinos, que caminan hacia atrás con la cabeza vuelta al revés. Viendo Dante el fondo, bañado de lágrimas de angustia, y a una comitiva que lloraba en silencio tiene esta experiencia:

“… cuando vi de cerca nuestra humana figura tan torcida, que las lágrimas le caían por la espina dorsal. Yo lloraba en verdad, apoyado contra una de las rocas de la dura montaña, de suerte que mi Guía me dijo: -¿Tú también eres de los insensatos? Aquí vive la piedad cuando está bien muerta.” (esto es: la piedad consiste aquí en no tener ninguna, porque no debe sentirse compasión al mirar en los pecadores los efectos de la justicia divina). También hay otra conclusión inmediata, distingue a los adivinos, para los que está este círculo del Infierno, de los profetas que, como son de “casa” y gozan de información “privilegiada, lógicamente nos los encontraremos en el Paraíso.

O lo que es lo mismo, ninguna piedad para el pecador, ni atenuantes ni dudar lo más mínimo.

 Terminaré el resumen del recorrido por el Infierno con el canto XXXIV, dedicado a los traidores a sus bienhechores, con presencia de Judas y de Lucifer.

“Estaba ya –con pavor lo digo en mis versos- en el sitio donde las sombras se hallaban completamente cubiertas de hielo, y se trasparentaban como paja en vidrio. Unas estaban tendidas, otras derechas; aquéllas con la cabeza, éstas con los pies hacia abajo, y otras por fin con la cabeza tocando a los pies como un arco. Cuando mi Guía creyó que habíamos avanzado lo suficiente para enseñarme la criatura que tuvo el más hermoso rostro, se colocó delante de mí, e hizo que me detuviera. –He ahí a Dite (Lucifer, que antes de su caída, fue el más hermoso de las ángeles), me dijo, y he aquí el lugar donde es preciso que te armes de fortaleza. ….No quedé muerto ni vivo: piensa por ti, si tienes alguna imaginación, lo que me sucedería viéndome así privado de la vida sin estar muerto.”

Hace una comparación de los tres rostros con que describe a Lucifer, que simbolizan los tres vicios generadores de todo mal, a saber: la soberbia, la avaricia y la lujuria.

 

Cuando llegamos al Paraíso nos encontramos un “cielo” un tanto aburrido. Todo son luces, giros, ascensiones…al ritmo de cánticos en latín, salmos y alabanzas, que se permiten “examinar” a Dante para comprobar si es digno de estar por allí.

Si en el infierno se describen unas torturas propias de un ser justiciero pero férreo (dudo mucho de la existencia de crímenes terrenos, efímeros, que sean merecedores de una eternidad de sufrimiento) pero nada misericordioso, cuando llegamos al paraíso nos encontramos una corte de aduladores que no cesan de celebrar a un “jefe” muy egocéntrico y todopoderoso. Por cierto, casi todos son profesionales (santos, o Papas o clérigos) y no hay referencias a personas llanas, desconocidas, que no dejaron huella de su paso para la historia.

Hay que aclarar que la obra parece un compendio de historia, pues las referencias a personajes anteriores a la vida de Dante, retrocediendo hasta los clásicos, es permanente y las relaciones entre los citados así como algunos de sus hechos, son descritos en las abundantes notas a pie de página.

Me atrevo a decir que, o bien el poeta o el traductor de la obra, pero me inclino por el primero, tienen cierta confusión con orientaciones geográficas pues, aun siendo también bastante abundantes las descripciones del texto, cometen algunos errores. Por ejemplo, en el canto I explica que:

“En el monte del Purgatorio amanecía; en el hemisferio opuesto era ya de noche, como queda explicado en otros pasajes”

En el hemisferio opuesto, sobre el mismo meridiano, es la misma hora solar y tenemos similar iluminación. Otra cosa es si nos vamos a las antípodas o los periecos, pero en los antecos, como en el resto de puntos del meridiano, no hay variación.

Tampoco tienen muy clara la diferenciación de objetos siderales, tal y como definen en el canto II:

“Eleva tu agradecida mente a Dios, que nos ha transportado a la primera estrella (a la Luna, que es el planeta más próximo a la Tierra)”

O sea, la Luna la denomina planeta y estrella, a la vez. Ahí es nada.

En el canto III:

“El poeta encuentra en la Luna las almas de los que no cumplieron enteramente los votos hechos a Dios; por lo cual gozan de menor grado de gloria que los demás bienaventurados”

Lo curioso del caso es que alguno de esos votos dejaron de cumplirse por la fuerza, pero eso no les valió como causa justificada para poder alcanzar un nivel más alto en el Paraíso, aceptando además lo servil de su situación.

“Nuestros afectos, a quienes sólo infama el amor del Espíritu Santo, se regocijan en el orden designado por él, y nos ha cabido en su8erte este sitio que parece tan bajo, porque descuidamos nuestros votos y, en parte, no fueron observados”.

“Hermano, la virtud de la caridad calma nuestra voluntad, y esa virtud nos hace querer solamente lo que tenemos y no apetecer nada más. Si deseáramos estar más elevadas, nuestro anhelo estaría en desacuerdo con la voluntad de Áquel que nos reúne aquí, desacuerdo que no admiten las esferas celestiales, como verás si consideras bien que aquí es condición necesaria estar unidas a Dios por medio de la caridad y la naturaleza de esta misma caridad.”

Así se manifiesta Piccarda, a la que su hermano Corso Donati secuestró del convento de Santa Clara, con la complicidad de Farinata y otros doce hombres de mala vida, para obligarla a casarse. Contando también el caso de Constanza, que está con ella, hija de Ruggiero, rey de Pulla y de Sicilia que, tras haberse hecho religiosa en Palermo, fue sacada a la fuerza del palacio real donde llevaba una vida de religiosa de retiro y dada en matrimonio al emperador Enrique V de la casa de Suabia, hijo de Federico Barbarroja.

En el canto IV Piccarda sigue manifestándose de la siguiente forma:

“Muchas veces, hermano, sucede que, por huir de un peligro, se hace con repugnancia aquello que no debería hacerse; como Alcmeón, que, a instancias de su padre, mató a su propia madre, y por no faltar a la piedad se hizo despiadado. Con respecto a este punto, quiero que sepas que, si la fuerza y la voluntad obran de acuerdo, resulta que no pueden excusarse las faltas. La voluntad en absoluto no consiente el daño; pero lo consiente en cuanto teme caer en mayor pena oponiéndose a él.”

En el canto V, estando en el planeta Mercurio, segundo cielo, Beatriz dice a Dante esta obviedad:

“Abre el espíritu a lo que te presento y enciérralo en ti mismo, pues no proporciona ciencia alguna oír sin retener”

Ya en el canto XI hace un resumen de las aspiraciones de la mayoría de los humanos:

“¡Oh insensatos afanes de los mortales!¡cuán débiles son las razones que os inducen a bajar el vuelo y a rozar la tierra con vuestras alas! Mientras unos se dedican al foro, y otros se entregaban a los aforismos de la medicina y éstos seguían el sacerdocio, y aquéllos se esforzaban en reinar por la fuerza de las armas, haciendo creer en su derecho por medio de sofismas y algunos robaban, y otros se consagraban a los negocios civiles y muchos se enervaban en los placeres de la carne, y bastantes por fin se daban a la ociosidad, yo, libre de todas estas cosas, había subido con Beatriz hasta el cielo, donde tan gloriosamente fui acogido”

En el canto XII podemos observar el nivel de permisividad para con los “enemigos”:

“En Callaroga (Calahorra) nació el apasionado amante de la fe cristiana (Santo Domingo, en 1170), el santo atleta, benigno para los suyos, y cruel para sus enemigos. Apenas fue creada, su alma se llenó de virtud tan viva, que en el seno mismo de su madre inspiró a ésta el don de la profecía (la madre de Santo Domingo soñó que pariría un perro blanco y negro con una antorcha encendida en la boca. Los hechos correspondieron al simbolismo de este sueño)”

A su vez, en el canto XIII se debieron inspirar muchos políticos de palmada en pecho” que, sin ser ellos mismos los ladrones, dejaron que sus correligionarios lo fueran, mirando para otro sitio y aceptando que no cayesen esos recursos en manos de sus competidores, no fuera a ser que hicieran mejor uso:

“Los hombres no deben aventurarse a juzgar, como hace el que aprecia las mieses en el campo sin estar granadas, porque he visto primero el zarzal áspero y punzante durante todo el invierno, y luego cubrirse de rosas en su cima y he visto a la nave  surcar el mar recta y veloz durante su viaje, y perecer a la entrada del puerto. No crean doña Berta y seor Martino (nombres usados antiguamente para significar gentes de poco cacumen), por haber visto a uno robando, y a otro haciendo ofrendas, verlos del mismo modo en la mente de Dios, porque aquél puede elevarse y éste caer.”

Como valenciano con memoria, me pregunto qué pasaría con los Zaplana o Cotino, entre otros muchos, que hacían las dos cosas a la vez.

El Canto XIV aclara ciertos aspectos de la resurrección de los muertos:

“Cuando nos revistamos de la carne gloriosa y santa, nuestra persona será mucho más grata a Dios y a nosotros, porque estará completa; entonces se aumentará lo que de su gratuita luz nos da el Sumo Bien, luz que nos permite contemplarle….este fulgor que ya nos rodea será vencido en apariencia por la carne, que todavía está cubierta por la tierra y un esplendor tan grande no podrá ofendernos, porque los órganos del cuerpo serán bastante fuertes para todo lo que pueda deleitarnos”

El canto XXII especifica temas patrimoniales materiales:

“La más sórdida usura no es tan contraria a la voluntad de Dios como lo es el fruto de esas riquezas que tanto enloquecen el corazón de los monjes; porque todo lo que la Iglesia guarda pertenece a aquéllos que piden por Dios, y no a los parientes o a otros más indignos (Todo lo que sobra a la Iglesia, después de mantener el culto y sus ministros, pertenece a los pobres, y no a los parientes del clero, u otras personas menos dignas, como queridas, hijos bastardos, etc.)”

Cuando va finalizando el recorrido del poeta por el Paraíso, en el canto XXXII, observa una perspectiva en donde se encuentran algunas sorpresas. Denomina “rosa celestial” la distribución de los santos y dice:

“La herida que María restañó y curó fue abierta y enconada por aquella mujer tan hermosa que está a sus pies (refiriéndose a Eva, que abrió la enconada herida del pecado, está en el primer puesto a los pies de María, que restañó y curó aquella herida”.

No deja de ser curioso que Eva, la que induce al primer pecado de la humanidad, con la tentación de la manzana prohibida, y significa la expulsión del Paraíso de toda nuestra especie, esté en los primeros niveles de felicidad eterna. Igual era una “enviada” que cumplía órdenes del jefe, pues tampoco está mal lo que se explica más adelante:

“El Rey por quien este reino reposa en tanto amor y deleite, que ninguna voluntad se atreve a desear más, creando todas las almas bajo su dichoso aspecto, las dota según quiere de más o menos Gracia; en cuanto a esto, baste conocer el efecto (téngase por suficiente conocer el efecto, sin querer investigar los secretos inaccesibles de Dios).”

O sea, olvídate del “libre albedrío” y acepta la predestinación. Te pongas como te pongas.

En el canto XXXIII (el último) se despejan todas las dudas, en primer lugar dirigiéndose a la Virgen María:

“En tu seno se inflamó el amor; es decir, por la encarnación del Verbo divino se encendió el amor de Dios hacia la raza humana, debilitado por culpa de Adán”

O sea, dicho de otra manera, Dios nos cogió “ojeriza” por culpa de la debilidad de Adán, no por la tentación de Eva que, como acabamos de ver, estaba disfrutando en lo alto del Paraíso. Esa forma de actuar…¿ tendrá algo que ver con posiciones machistas?

Uno de los últimos párrafos tampoco tiene desperdicio:

“Oh!, luz eterna, que en ti solamente resides, que sola te comprendes, y que siendo por ti a la vez inteligente y entendida, te amas y te complaces en ti misma! (aquí se expresa la idea de la Trinidad: Luz inteligente, el Padre; intendente y entendida, el Hijo; y el amor y la complacencia del Padre y del Hijo es eñ Espíritu Santo.”


Yo me lo guiso y yo me lo como. Rien ne va plus.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

lunes, 2 de noviembre de 2020

Sobre actores y guiones

Durante la reciente moción de censura, Pablo Casado interpretó bien, incluso brillantemente, el guión que decidió su partido con un fondo de falsedades. 
Desarrolló las diferencias ideológicas entre ambos partidos, pero no supo improvisar ante algunas verdades que le dijo Abascal. 
El líder de Vox desarboló el insistente argumento de Casado acusándolo de fortalecer a Pedro Sánchez al presentar una moción que no tenía los apoyos suficientes. Santiago Abascal le echó en cara el por qué él presentaba una reprobación del vicepresidente Iglesias que sabía que tampoco iba a salir, pues el mismo razonamiento le llevaba a preguntarle si era para fortalecerlo. 

Tampoco tuvo capacidad de improvisación el sr. Abascal cuando el sr. Casado le recriminó haberse presentado a las elecciones generales en demarcaciones que restaba votos al PP y fragmentaba a la derecha. Le podía haber contestado que no se hubiese presentado él. 

Pablo Casado también mostró su desconfianza en la promesa de Abascal de, si ganaba, convocar elecciones de forma inmediata. Miró a la bancada socialista diciendo que eso mismo había prometido Pedro Sánchez y ya llevaba dos años en Moncloa, olvidando que sí convocó elecciones, nada menos que en dos ocasiones, ganándole en ambas. 

Pablo Iglesias lo tuvo fácil. Se le notó tranquilo, dominando la materia que ese día le “tocaba dar en clase”, aunque no fuese en la Facultad. 
Y Pedro Sánchez …ni se despeinó. 

Como en política, y el deporte, lo importante son los resultados hubo goleada total. 52 votos a favor (solo los de los diputados de Vox), 0 votos de abstención (nadie se puso “de perfil”) y 298 votos en contra. Ni un error, ni un diputado aislado (turolense, cántabro, canario, de izquierdas o derechas catalán o vasco…) dudó de que mejor seguir con el presidente actual. Quizá algunos pudieron pensar aquello de “más vale malo conocido….”, pero es que en este caso la alternativa si que la reconocieron como mala malísima. 

Los votantes de Vox tendrían que hacérselo mirar.

sábado, 18 de julio de 2020

Oportunidad perdida


El pasado jueves, 16 de julio, tuvo lugar el funeral de Estado en recuerdo de las víctimas del coronavirus en nuestro país. Este acto será histórico en sí mismo por su significado y también por ser el primero de este tipo que se hace de forma totalmente laica, como corresponde, por respeto a la aconfesionalidad del Estado y a tantos ciudadanos que profesan diferentes religiones, o ninguna.

Hay que reconocer que se nota la falta de experiencia civil pues la iglesia católica (y seguramente las demás, cada una en su estilo), más acostumbrada y práctica en este tipo de espectáculo, tiene siglos a sus espaldas con los que ha sabido perfeccionar el guión, la coreografía, la interpretación y consiguen un resultado más emocionado. No obstante, ya era hora de iniciar este recorrido, como ha pasado con la ceremonia de las bodas civiles, ya mucho más entretenidas que las primeras en las que el juez se limitaba a leer aburridos artículos del código civil.

La pena, al menos desde mi punto de vista, ha sido la elección de la fecha, el jueves 16 de julio. Me habría parecido más acertado haberlo realizado un día como hoy, sábado 18 de julio, por dos razones.
La primera porque parece que, dando en principio lo mismo el día de la semana, un sábado facilita la llegada de autoridades, tanto nacionales como extranjeras.
Y la segunda, la más histórica, porque de esa manera esa fecha, la del 18 de julio, quedaría inequívocamente ligada al dolor del desgarro de las víctimas, del sufrimiento de sus allegados y la muerte. Nunca más podría ser celebrado ni por los nostálgicos del antiguo régimen pues confío que, con ciertas dosis de vergüenza, alguno habrá.

viernes, 10 de julio de 2020

Inviolabilidad y Aforamientos


Los medios de comunicación están permanentemente hablando de las noticias relativas a los informes sobre presuntas irregularidades financieras de Juan Carlos I. Tanto es así que el propio presidente del gobierno ha abierto el debate sobre la inviolabilidad del jefe del Estado, recogida en la Constitución, uniéndolo al clamor popular sobre el exceso de políticos aforados.

Es cierto que un país necesita leyes para darse unas normas de convivencia, pero no es menos cierto que esas leyes son dinámicas y no son eternas, pues las sociedades evolucionan y han de saber adaptarse a las nuevas necesidades, para poder sobrevivir. Ya lo dijo el presidente Suárez: “Hay que elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es plenamente normal”.

Podríamos decir, y lo dicen algunos sectores, que Juan Carlos de Borbón accedió a la jefatura del Estado a título de Rey por la voluntad del dictador.

Podríamos quejarnos, con no menos razón, de lo que hemos oído hace poco tiempo reconocer por Adolfo Suárez a la periodista Victoria Prego sobre los resultados de la encuesta realizada en su día en la que la mayoría abrumadora de españoles preferían un modelo republicano de Estado en vez de la monarquía parlamentaria, con el riesgo de que eso podía llevar a una involución política, por lo que prefirieron “meter todo junto” en el paquete del referéndum de aprobación de la Constitución. La mayoría aceptaríamos un “mal menor” que nos permitiese avanzar hacia la democracia. Aunque fuese una “tomadura de pelo” en toda regla con la que hacernos tragar “carros y carretas” por ser lo que habíamos votado.

Estas cosas, y unas cuantas más, nos hacen ver con la perspectiva del tiempo que, cuando Franco dijo aquello de que había quedado todo “atado y bien atado”, era cierto. Aunque ridiculizar la frase nos hiciese  creer que habíamos superado la voluntad estratégica del franquismo. No solo quedó “bien atado”, quedó “encadenado”, como puede observarse en la propia Constitución al incluir normas como la de la necesidad de requerir dos tercios de las cámaras para cualquier modificación. Cosa que, aunque se disfracen de demócratas, los herederos de la ideología franquista no permitirán nunca. Esos que siempre se han opuesto a todo avance social (divorcio, aborto, matrimonio homosexual,… siempre con el apoyo de la Conferencia Episcopal), o educativo (programas de Educación ciudadana, Memoria histórica), o simplemente de respeto (traslado de los restos del dictador del “altar” eterno para su mayor gloria al que podían ir a adorar sus seguidores).

Pues bien, volviendo al tema de nuestro encabezado, pretenden abrir una válvula de escape para que “el pueblo” creamos que habrá “Justicia” con el asunto de los supuestos sobornos, comisiones ilegales y pagos “en negro”. Y la habrá, pero no la del imperio de la Ética, las buenas costumbres o la vergüenza. Se impondrá la Justicia de la Ley. Pasará un tiempo, nos aburriremos del asunto, dejará de estar en primera página y en la apertura de los informativos y, cuando ya estemos cansados y lo dejemos “por imposible”, nos dirán que no tenía recorrido jurídico..…ni siquiera la investigación, pues el artículo 56.3 lo dice muy claramente “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Eso sí, se nos “venderá la moto” de una reforma para la que se tardará en encontrar el momento propicio y como, aunque eliminen o modifiquen esa norma, al no tener carácter retroactivo….”aquí paz y allá gloria”.

No soy jurista, ni lo intento, pero si sé que cuando se quieren hacer las cosas se puede. ¿Qué pasa con el artículo 14 también de la Constitución?, el que dice “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. ¿Acaso no entra en contradicción con la supuesta inviolabilidad del español que mayor ejemplo debe dar, para administrar la Justicia “en su nombre” a los demás ciudadanos?. ¿No podría el Tribunal Constitucional estudiarlo y, a la vista de la aparente contradicción, “fallar” a favor de la igualdad?, ¿será necesaria la instauración de la República para que nadie tenga privilegios….por razón de nacimiento?.

Y dejo lo del aforamiento del resto de “defensores de los ciudadanos” para más adelante.

viernes, 17 de abril de 2020

Regreso al futuro


El presidente Trump acaba de ordenar que se cancelen todas las aportaciones de su gobierno al mantenimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alegando su falta de previsión y ocultación del riesgo de expansión del coronavirus.

Recordando sus recientes declaraciones, similares a las de su “primo” el británico Boris Johnson, anteponiendo la economía a la salud e ignorando todos los avisos, tanto de la OMS como de los países europeos, diciendo que era una maniobra china para hacerles perder preponderancia mundial, uno no puede por menos que ponerse a recordar pasadas actuaciones de anteriores gobiernos USA, de gravísimas consecuencias:

El hundimiento del acorazado USS Maine en el puerto de La Habana no fue responsabilidad española, pero sirvió de excusa para declararnos la guerra en 1898.
La prohibición al gobierno imperial japonés del acceso al aprovisionamiento de materias primas y consecuente estrangulamiento de sus reservas de petróleo, forzaron al ataque a Pearl Harbor en el llamado “Día de la Infamia”.

La acusación a Sadam Hussein de disponer de armas de destrucción masiva, a pesar de la opinión en contra de los asesores de la ONU, condujeron a la invasión de Iraq.
¿Se escudará el señor Trump en la búsqueda de algún enemigo exterior respecto la pandemia global que nos azota para tratar de unir a su nación junto a él, como siempre sucede en los momentos más duros, y ganar unas elecciones presidenciales que probablemente tiene perdidas?.

El fin no tiene escrúpulos, ni justifica los medios, pero la ambición tampoco tiene límites.


sábado, 4 de abril de 2020

Aprovechando la Semana Santa......en casa

 

Es frecuente plantear que Jesucristo pudo ser el primer comunista de la historia, ya que proteger a los más desvalidos, defender la igualdad de los seres humanos, no aceptar supremacías de unos sobre otros, predicar el querer a los demás como a uno mismo, echar a los mercaderes del templo y no desear para el prójimo lo que no quieras para ti, parecía que era preconizar la lucha de clases y boicotear a los poderes establecidos.
Cada vez que se defendía en público esa coincidencia, los más "fervientes" creyentes se escandalizaban, quizás movidos por la abolición de religiones que promovieron los regímenes comunistas más radicales durante el siglo XX, resumidos en la famosa frase de que "la religión es el opio del pueblo". O quizás, pensando que eso estaba en contra de sus propios intereses y apoyados en doctrinas supuestamente cristianas defendidas y bendecidas por una Iglesia acomodaticia, carente de escrúpulos en muchas ocasiones, que no le importaba llevar bajo palio a dictadores asesinos.

Pero todo evoluciona, afortunadamente, y leer frases pronunciadas por el Papa Francisco deben turbar a muchos seguidores que se dicen cristianos. En 2016, en una entrevista, dijo cosas como las siguientes:

“Son los comunistas los que piensan como los cristianos. Cristo ha hablado de una sociedad donde los pobres, los débiles y los excluidos sean quienes decidan. No los demagogos, los barrabás, sino el pueblo, los pobres, que tengan fe en Dios o no, pero son ellos a quienes tenemos que ayudar a obtener la igualdad y la libertad”
 
Para quien pueda dudar de la exactitud de esas palabras, puede comprobarlo pinchando "aquí" una fuente que es, e imagino considerarán fuera de toda duda, nada menos que el diario ABC.
 
Por si acaso eso no fuese suficiente, pueden leer la noticia directamente en este recorte de L´Osservatore romano, en el número en castellano de noviembre de 2016 del diario editado precisamente por la Santa Sede, en el recuadro resaltado:
 
 
 
Desde la formación del gobierno actual de coalición que la oposición tilda de sociocomunista, por estar formado por PSOE y Unidas Podemos, son continuos los bulos sobre cualquier cosa que pueda debilitarlos pues los partidos PP, C´s y Vox anhelan su derrocamiento, ya sea vía enfrentamientos internos o con declaraciones como la del líder de Vox quien, aprovechando la vorágine actual debida al tema de la pandemia mundial ocasionada por el coronavirus, pide la creación de un gobierno de  (pínchese a continuación) "emergencia nacional", ignorando el concepto democracia, pues formaron gobierno en base al voto del pueblo, no solo para cuando no hay problemas.
 
Sin embargo, esta misma semana fue entrevistado el vicepresidente que "personifica" la parte "comunista" del gobierno que dijo cosas como estas:
 

 
 
Al escuchar a Pablo Iglesias, más bien da la impresión de que lo que defiende este gestor político es aplicar lo que parece que defendería Jesucristo y venía a reconocer nada menos que el Papa.
 
Lo curioso del caso es que la mayoría de los votantes del partido ultraderechista Vox, que tiene como bandera expulsar a los inmigrantes que huyen de sus países o criminalizar a los menores extranjeros no acompañados, está formado por "gente de bien", de clase media o alta con mayoría de católicos practicantes, de misa y comunión.
 
¿Coincidirán muchas de estas personas con lo que el propio Jesucristo llamaba "sepulcros blanqueados"?, porque......la "carga hipócrita" es muy notable.  

miércoles, 1 de abril de 2020

Regalos de Navidad


Estas navidades nos han regalado un par de libros, de dos conocidísimos autores sudamericanos, que tienen cierto paralelismo y por eso voy a resumirlos conjuntamente, con independencia de que haga menciones específicas a cada uno de ellos.

El de Isabel Allende te zambulle en la vida de seis u ocho personajes protagonistas que son fáciles de seguir, combinados con algunos que aparecen puntualmente. Sin embargo, con Vargas Llosa a veces es fácil perderse entre el excesivo número de personajes principales más los secundarios, que también aparecen puntualmente pero en algún caso reaparecen más adelante, cuando ya no te acuerdas del mismo. Para complicar aún más la lectura, Vargas Llosa escribe en algunos capítulos alternando tiempo y personaje en cada párrafo.

En el Largo pétalo de mar se muestra la visión de las víctimas de la guerra civil española, que tienen que huir y acaban en Chile, donde nuevamente viven el horror de otra guerra civil tras un nuevo atentado contra la legalidad vigente, describiendo unos hechos y unas situaciones que ya van siendo conocidas, a pesar de la censura durante tantas décadas.
Sin embargo, en Tiempos recios la visión descrita es la de los asesinos, torturadores, golpistas de Centroamérica, narrando unos hechos menos conocidos pero también terribles. Me genera una sorpresa constatar como el escritor, que ha hecho repetidamente campaña en las elecciones de nuestro país defendiendo los postulados de los partidos de derechas, describe a los personajes de su novela más de derechas como auténticos desalmados carentes de todo principio o compasión. Seguramente creerá que esas derechas son monopolio americano, pensando que las de aquí son como las del resto de Europa. Le convendría documentarse un poco más, en el plano personal, leyendo el libro de Isabel Allende.

Algunos párrafos del libro de Isabel Allende que me han llamado la atención, no por ser extraordinarios sino por confirmar lo que ya sabemos son:
Pg. 318: “Urbana era obispo y elocuente defensor de los métodos de la dictadura, plenamente justificados en la protección de la cultura cristiana occidental contra la perversidad del marxismo. El cardenal, que había creado una vicaría para proteger a los perseguidos y llevar cuenta de los desaparecidos, debió llamarlo al orden cuando en su exaltación defendía la tortura y las ejecuciones sumarias. El obispo era infatigable en su misión de salvar almas, en particular las de sus fieles del barrio alto.” Se refiere a la situación en Chile, totalmente en paralelo a lo ocurrido en España.

Pg. 324: “-Desgraciadamente con su historial de preso político y exiliado no es posible emplearlo en ningún hospital público, oficialmente está suspendido de sus funciones hasta nueva orden.” Y eso ocurre cuando ya se permite volver a Chile a los que pudieron huir de la represión Pinochetista. En la misma página: “El gobierno militar consideraba que los servicios públicos debían estar en manos privadas; la salud no era un derecho, sino un bien de consumo que se compra y se vende. En esos años, en que se había privatizado todo lo privatizable, desde la electricidad hasta las líneas aéreas, habían proliferado las clínicas privadas con las instalaciones y recursos más exquisitos para atender a quienes podían pagar.” Nuevamente nos recuerda no solo nuestro pasado, sino también las políticas neoliberales que, en cuanto pueden, imponen determinados partidos políticos.
Pg. 337: “Roser lo vio almorzando en la cafetería de la facultad, rodeado de jóvenes estudiantes que lo escuchaban con veneración de discípulos, y pudo apreciar cómo Víctor gozaba esa reverencia, en especial de las muchachas, que celebraban sus comentarios banales con injustificada admiración. A ella, que lo conocía por dentro y por fuera hasta el último resquicio, esa voluntad tardía le causó sorpresa por lo inesperada y lástima por su marido; estaba descubriendo cuán vulnerable al halago es un viejo engreído. No imaginó que la vuelta de la vida que iba a bajarle los humos a Víctor sería ella misma.”
Víctor estaba tan ocupado con sus éxitos que había descuidado la relación con ella, aunque cuando estaban juntos seguía siendo su mejor amigo y el amante que le hacía sentirse bella y deseada a los setenta y tres años.”

Pg. 342: “Momentos antes todavía era como la había visto siempre y como la recordaba en su ausencia, la joven de veintidós años con un niño recién nacido en brazos, la que se casó con él sin amor y lo amó más que nadie en el mundo, la compañera. Con ella había vivido todo lo que valía la pena vivirse.”
“”No voy a permitir que sufras más, Roser”, fue lo único que Víctor pudo ofrecerle. Ella se acurrucó en el hueco de su brazo, tal como hacía cada noche, y se dejó mecer y arrullar hasta que se durmió.”. Un excelente canto a la eutanasia, ante un ser querido.

A su vez, en el libro de Vargas Llosa, no podemos olvidar mensajes tales como:
Pg. 19: “La consciente e inteligente manipulación de los hábitos organizados y las opiniones de las masas es un elemento importante de la sociedad democrática. Quienes manipulan este desconocido mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder en nuestro país… La inteligente minoría necesita hacer uso continuo y sistemático de la propaganda”. Sin palabras.

Pg. 131: “…y éste, como todos los colegios católicos donde iban los hijos de las familias decentes de Guatemala, no admitía niños nacidos fuera del matrimonio, es decir, bastardos…”. “Su padre había tratado de matricularlo en los maristas y éstos lo rechazaron por ser un hijo del pecado”. Como siempre y en todas partes la educación cristiana no era la que se daba en los colegios de la Iglesia.
Pg. 264: “Entre tanto, soldados y policías, con sus oficiales al frente, habían desatado una cacería de brujas sin precedentes en la violenta historia de Guatemala. El cierre de sindicatos y de las oficinas de la Reforma Agraria que se habían abierto en todos los pueblos se hacía a balazos y metiendo a los calabozos a todos los que se encontraban en sus locales, se hacían listas negras a base de delaciones anónimas, y muchos de los detenidos, gente humilde y sin padrinos, eran sometidos a torturas, hasta, en muchos casos, producirles la muerte, de modo que los cadáveres solían ser enterrados o quemados sin dar cuenta a las familias. Un miedo pánico se extendió por todos los vericuetos de la sociedad guatemalteca. En especial entre los sectores más modestos, y unos excesos en la misma violencia que superaban todos los horrores precedentes.” Da la impresión de que todos los golpistas siguen el mismo manual de horrores.

Pg. 270: “El gobierno de Estados Unidos prefirió que aquello se olvidara pronto, incómodo con la campaña internacional desatada contra Washington por su intervención en la caída del gobierno de Árbenz, sobre quien, poco a poco, había una publicidad reivindicatoria, reconociendo que aquél no había sido comunista sino un hombre incauto y bien intencionado que sólo quiso traer el progreso, la democracia y la justicia social a su país, aunque estuviera mal aconsejado y siguiera métodos errados”. “Entre tanto, el Presidente……se esforzaba por poner fin a todos los estropicios causados por la Revolución de Octubre. Abolía sindicatos, federaciones, fundaciones, asociaciones campesinas y obreras, clausuraba el Instituto Indigenista Nacional, devolvía a los finqueros y a la Frutera las “tierras ociosas” nacionalizadas, suspendía la ley que obligaba a las empresas y a los latifundios a pagar impuestos, y repletaba las cárceles con sindicalistas, maestros, periodistas y estudiantes acusados de “comunistas” y “subversivos.”” En Centroamérica, como a este lado del Atlántico, la derecha crea riqueza, para ellos, a costa de la mayoría de la ciudadanía y, si lo censuras, se te tacha de comunista. Como si eso fuese perverso.
Pg. 281: “Cáncer de páncreas, dijo de pronto el enfermo con un pequeño sobresalto. Es el peor. Me lo descubrieron muy tarde, cuando ya había hecho metástasis. Los dolores son horribles, por eso me tienen sedado la mayor parte del tiempo. El padre Ulloa, el jesuita, mi amigo, supongo que te acordás de él, no me deja apresurar la cosa. Dice que sería suicidio, quiere que aguante hasta el final. Yo le digo que eso es puro sadismo de la Iglesia. Me habla de Dios y de los infinitos misterios de la doctrina cristiana. Hasta ahora le he hecho caso, pero no sé si le seguiré obedeciendo por mucho tiempo más.” De nuevo, surge la necesidad de legislar sobre la eutanasia.