domingo, 1 de agosto de 2021

Los impuestos que nos vienen

En un futuro muy próximo va a ser necesario legislar fiscalmente imponiendo un nuevo ingreso a las arcas públicas que disminuya el beneficio de los más vanguardistas a la hora de implantar soluciones automatizadas para disminuir costes e incrementar productividad y calidad, pero que ayude a equilibrar la responsabilidad del gestor público para con el Estado de Bienestar.

Obviamente una determinada ideología lo rechazará (la menos solidaria) y otra ideología lo defenderá (la que prioriza el bien común). Su puesta en marcha en nuestro país dependerá, en el tiempo, de quien tenga la mayoría parlamentaria en ese momento o sea una nueva imposición europea de obligado cumplimiento.

 En 2017 el Parlamento Europeo ya se manifestó de la siguiente forma: 

 Los Robots deben garantizar una regulación avanzada que pueda impulsar el desarrollo de la Robótica en un entorno que respete los valores propios del ordenamiento jurídico europeo, con pleno respeto a los derechos fundamentales consagrados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE (ley 12415/2007) (CDFUE) y en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (ley 16/1950) (CEDH).

 El objeto de este Derecho es doble:

·       distribuir los derechos y las responsabilidades que surgen de las acciones de los seres no humanos (lógicamente de cara a errores o decisiones comprometidas), y

·       regular el impacto social debido a la sustitución de seres humanos por robots y sistemas de I.A.

Contribuyen a la posibilidad de una especialización jurídica-robótica los desarrollos europeos en la materia, singularmente la Resolución del Parlamento europeo sobre Robótica de 2017, que mencionamos:

Resolución del Parlamento Europeo de 2017 para un Derecho Civil sobre Robótica.

 Motivos de la Resolución

 Con base en el Proyecto de Informe emitido por la Comisión de Asuntos Jurídicos el 31 de mayo de 2016, siendo ponente Mady Delvaux, el Parlamento Europeo emite su Resolución de 16 de febrero de 2017, con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre normas de Derecho civil sobre Robótica (2015/2103(INL) .

 Comienza el texto con una Introducción en la que aparecen Frankenstein, el Golem de Praga y la inevitable referencia al robot de Karel Čapek, así como el anuncio de una revolución industrial propiciada por la Robótica y la Inteligencia Artificial. En un tono optimista destaca los avances en Robótica en la fabricación de automóviles y la industria electrónica y eléctrica, así como que las solicitudes anuales de patentes en el sector de la tecnología robótica se hayan triplicado. Considera que traerán eficiencia y ahorro en la producción y el comercio, en el transporte, la asistencia sanitaria, las operaciones de salvamento, la educación y la agricultura. Además destaca el envejecimiento de la población, aunque no concreta por ahora las aplicaciones de la Robótica en el cuidado de ancianos.

 A partir de aquí el tenor del documento cambia y los «Considerandos» pasan a tratar de los inconvenientes y peligros de esta nueva tecnología, en general coincidentes con su mayor ventaja: si los robots hacen el trabajo de los humanos, ¿de qué vivirán los humanos? Hay una directa referencia a la repercusión en el empleo y en la subsistencia de los sistemas de seguridad social sostenidos con las cotizaciones de los trabajadores. Y ante este problema, el Informe A8-0005/2017 (el inicial tras haber pasado por las comisiones asociadas, de 27.1.2017) propone……un nuevo impuesto finalista:

“Considerando que, al mismo tiempo, el desarrollo de la Robótica y la IA puede dar lugar a que los robots asuman gran parte del trabajo que ahora realizan los seres humanos sin que puedan reemplazarse por completo los empleos perdidos, cuestión esta que genera interrogantes sobre el futuro del empleo y la viabilidad de los sistemas de seguridad y bienestar sociales y sobre la insuficiencia continuada de las cotizaciones para los regímenes de jubilación, en caso de que se mantenga la actual base imponible, lo que podría acarrear una mayor desigualdad en la distribución de la riqueza y el poder… deberá estudiarse la posibilidad de someter a impuesto el trabajo ejecutado por robots o exigir un gravamen por el uso y mantenimiento de cada robot, a fin de mantener la cohesión social y la prosperidad…”.

Este párrafo pone de relieve el peligro de un declive de la clase media, y de una elevada concentración de la riqueza.

En consecuencia…….  

  • Pide a la Comisión que empiece a analizar y supervisar más estrechamente la evolución a medio y largo plazo del empleo, con especial énfasis en la creación, la deslocalización y la pérdida de puestos de trabajo en los diferentes campos / ámbitos de calificación, con el fin de determinar en qué ámbitos se está creando empleo y en cuáles se está perdiendo como consecuencia de la mayor utilización de los robots;
  • Destaca la importancia que reviste la previsión de los cambios sociales, habida cuenta de los efectos que podrían tener el desarrollo y la implantación de la Robótica y la inteligencia artificial; pide a la Comisión que analice los diferentes posibles escenarios y sus consecuencias para la viabilidad de los sistemas de seguridad social en los Estados miembros;

….

Poco después de esta Resolución, en la revista del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT), pudimos leer este monográfico:

Anticiparnos al porvenir de la automatización inteligente   22/I/18 | Bit 207

 Senén Barro Ameneiro

Investigador del CiTIUS (Centro Singular de Investigación en Tecnologías de la Información de la Universidad de Santiago de Compostela)

Pensamos en Apple como una empresa de fabricación de teléfonos, tabletas, computadoras… pero realmente los diseñan y comercializan, al igual que una multitud de servicios, habiendo externalizado su fabricación. Como dice Enrico Moretti en su libro: The new geography of Jobs, cuando un estadounidense compra un iPhone en Internet, el único compatriota que lo ha tenido antes en sus manos es un trabajador de UPS.

Políticas públicas

Para paliar la influencia que pueda tener la automatización inteligente en la destrucción de empleo algunos expertos abogan por implantar progresivamente medidas como la Renta Básica Universal (RBU) o los impuestos a los robots.

Aunque nos parezca algo muy novedoso, conviene recordar que Richard Nixon promovió una ley para dotar de una renta básica a las familias pobres de EE.UU. Fue al comienzo de su presidencia, en 1969, y fueron los demócratas del Senado, curiosamente, los que echaron atrás la ley previamente aprobada en el Congreso, ya que querían una renta todavía mayor que la aprobada. Una vez más lo mejor es enemigo de lo bueno.

 Adopción de tecnologías

 La fábrica de móviles china Changying Precision Technology Company sustituyó por robots el 90% de su plantilla en 2015, pasando de 650 a 60 operarios. Además del enorme ahorro en costes que le supondrá una vez amortizada la inversión, la robotización de su actividad le ha permitido incrementar la producción en un 250% y reducir el número de defectos en la producción del 25% al 5%. Las tareas ahora automatizadas son las que realizaban personas en la cadena de montaje, para el transporte interno, el trabajo de almacenamiento y la distribución interna de componentes.

El proceso de “insourcing”, relocalizando nuevamente la fabricación, a través del “botsourcing” tiene ventajas importantes, como es controlarla de forma directa, beneficiarse de la innovación que esta puede producir en su entorno, evitar el pirateo de productos u otro tipo de malas prácticas empresariales, generar empleo local de alta cualificación, ligado a la fabricación y soporte de la automatización y más. La robotización y la introducción de más inteligencia en máquinas o la disponibilidad de nuevas máquinas para la fabricación no industrial de dispositivos, como las impresoras 3D, puede producir un fenómeno de “reindustrialización” en países que se sumaron en las últimas décadas al que fabriquen otros.

Así que: 

·     Solo un buen sistema educativo puede garantizar un capital humano bien formado y competente, pero si no se desarrollan las políticas públicas y la adopción de tecnologías, este tendrá que subemplearse o buscar en otros lugares o países un empleo acorde a su capacidad.

·      En caso de que sea solo la irrupción de la tecnología la que guíe la economía, en ausencia de la adecuada formación de profesionales y de políticas públicas regulatorias, fiscales o de acompañamiento social, tendremos una importante destrucción de empleo y un aumento de la desigualdad en la sociedad.

Tener buenas políticas públicas en concurrencia con la adecuada penetración y uso de las tecnologías no evitará una destrucción importante de empleo, pero al menos cabe pensar que se podrán en práctica medidas paliativas del desempleo y la desigualdad social. De no ser así, habrá un empobrecimiento generalizado.

 La discusión está servida. El listón será difícil de situar.

¿A partir de qué momento hay que hacer “cotizar” a la tecnología?. Utilizar la rueda fue un avance en su tiempo para mover cosas pesadas. El tractor, la cosechadora, la bomba de agua….amortizaron puestos de trabajo en el campo. El ascensor, el teléfono fijo, el móvil, el GPS, el ordenador…..también.

La alternativa vuelve a estar en cuánto hay que permitir que se beneficie a costa de los demás el más visionario, el más audaz a la hora de invertir, el más competitivo….y los que le sigan, o hasta dónde estamos dispuestos a permitir que se incremente el paro, el hambre, le desigualdad, la brecha social….

 ¿Habrá que recordar el “Dios aprieta pero no ahoga”, porque de lo contrario, tarde o temprano la historia se repetirá y asistiremos a una nueva “toma de la Bastilla”, o un nuevo “asalto de los palacios de invierno”?. 

Creo que volveremos a oír cosas como “¡¡¡quieren poner impuestos a los juguetes de los niños!!!” y lo que es peor, habrá quien lo creerá, voceará y hará coro.  

 

lunes, 26 de julio de 2021

Memoria......familiar

 Cuando hice las prácticas de milicias universitarias tuve un arresto de dos días en la sala de banderas por no presentarme al toque de generala que, en plan simulacro, se emitió una madrugada. Había venido a verme a Madrid mi novia y habíamos salido a cenar y al cine. Oí sonar el teléfono en el primer sueño pero no tuve ganas de levantarme pese a que se rumoreaba que podía existir esa posibilidad.

Me presenté en el campamento por la mañana y mi amigo Fernando, que si había acudido, me contó que había descubierto lo que era la guerra. Lo metieron en un camión con su sección y todo el armamento reglamentario, y le ordenaron dirigirse a un punto de la carretera, tomar posiciones en la falda de la montaña, desplegar a los soldados, montar un par de ametralladoras y esperar. A las dos horas le llamaron por radio para decirle que el “ejercicio” había finalizado e iban a ir a recogerlos.

Durante las dos horas me confesó que había pensado de todo. Y si no era un simulacro?, y si había habido unas revueltas que había que atajar?, o eran ellos mismos los que se estaban sublevando?. En todo caso, si estaba en el comienzo de un enfrentamiento cruento, qué iba a defender y contra quién?.

Probablemente esa es la realidad de la mayoría de conflictos armados, máxime los librados entre compatriotas. Por supuesto está por medio la “obediencia debida” pero….. qué órdenes estoy recibiendo?, las de mi superior inmediato que a su vez las recibe del suyo o hay un eslabón de la cadena de mando que las tergiversa y, a partir de ahí, estoy luchando contra varios niveles por encima del mío?. Y si las cumplo, o no…..quién me fusilará?.

Eso es similar a lo que, pasado el tiempo, me contó uno de mis cuñados. El 23F de 1981 era capitán de fragata y estaba destinado en la base naval de Cartagena como ayudante del almirante del Arsenal. A primeras horas de la noche se presentó el general de brigada de la III región militar, con mando en unidades del ejército de tierra en la zona, pidiendo audiencia urgente con el jefe naval. En esa época había una distribución territorial independiente entre los tres ejércitos (regiones militares de Tierra, departamentos marítimos de la Armada y regiones aéreas). El almirante ordenó a mi cuñado que hiciese pasar al general y estuviese presente. El motivo de su visita era informar de que, en cumplimiento de las órdenes de su superior inmediato, el capitán general Miláns del Bosch, iba a desplegar sus tropas y tomar posiciones en distintos puntos. El almirante le contestó que, si lo hacía, se tendría que enfrentar con la infantería de Marina. El general palideció, saludó y se retiró. Otro que se marchó pensando en quién lo iba a fusilar. Si cumplía las órdenes de su jefe inmediato y se enfrentaba a los marinos….habría muertos y, en función del resultado final del intento de golpe de Estado, podían fusilarlo si resultaba frustrado. Claro que, si no lo hacía y triunfaba el golpe, entonces podía ser fusilado por traición al no cumplir órdenes. Es decir, el tiempo cambia algunas cosas, pero no todas.

Mi abuelo paterno murió joven, con cuarenta y tantos años. Tenía una pequeña fábrica de navajas en Yecla (Murcia) y dejó a mi abuela con tres chicos, una chica y una mano delante y otra detrás. Mi padre era el mayor, así que su tío (el médico del pueblo) le ofreció a mi abuela pagarle los estudios de practicante. Al finalizarlos y empezar a trabajar, mi padre decidió venirse a Valencia para compaginar el trabajo con cursar la carrera de Medicina. Encontró a mi madre y, cuando estaba en quinto curso de carrera, se produjo la sublevación armada de Franco, del 36.

Valencia se mantuvo fiel al gobierno legítimo de la República y se movilizó a todo sujeto con capacidad para defender el país. A los alumnos de Medicina de cuarto curso en adelante se les dejó escoger entre ir al frente con un fusil, como milicianos, o quedarse en los hospitales, en retaguardia, con el empleo de tenientes sanitarios. La elección ofrecía pocas dudas. Así que mi padre vivió la guerra curando y atendiendo heridos de los dos bandos, teniendo que tranquilizar a algunos prisioneros explicándoles que, como médicos, su intención no era otra que curarles.

Pasados los años y viendo la evolución de la contienda, en un combate por la zona de Albacete, mi padre y dos compañeros decidieron cambiar de bando pese al riesgo que eso conllevaba. Si te pillaban los tuyos ibas directo a ser fusilado. Si establecías contacto con el, hasta ese momento, enemigo podían ocurrir tres cosas: que te pegasen un tiro sobre la marcha, que te hiciesen prisionero y tu futuro fuese incierto, o que te recibiesen con los brazos abiertos y te cambiasen el uniforme incluso manteniendo la graduación. Los tres tenientes sanitarios fueron a primera línea a atender heridos esperando, con el avance de unos y la retirada de otros, quedar en territorio de los sublevados. Los dos amigos lo consiguieron pero mi padre no. Cayó herido con un trozo de metralla en la espalda. Recobró el conocimiento después de ser operado en un hospital. Las primeras horas las pasó asustado no sabiendo en qué bando estaba. Cuando supo que seguía en el republicano se asustó, imaginando que podían sospechar de sus intenciones y acabar mal. Finalmente se enteró de que los artilleros republicanos también habían decidido cambiar de bando pero….a lo bestia. Acortando disparos para que los obuses cayesen en sus propias filas de infantería. Fueron fusilados junto a sus baterías. Mi padre fue felicitado por su heroicidad pues pensaron que, al percatarse de la masacre, había ido a primera línea para ayudar a sus heridos. Así son las cosas.

El final de la guerra le pilló en Valencia. Según se acercaban las tropas de Franco fueron desapareciendo los mandos sanitarios superiores de forma que, cuando entró la primera avanzadilla, se tuvo que presentar al capitán médico "vencedor" para entregarle el informe de la situación de “cuatro” hospitales que habían quedado bajo su mando. El capitán le pidió el inventario del material. Preguntó dónde estaba y rompió los documentos en sus narices, enviando unos camiones a recogerlos y amenazando a mi padre con que “respondía con su vida”, si hablaba de la existencia de ese material. Durante años mi padre comprobó que ese material era comercializado por una tienda cercana a casa, especializada en instrumentación médica.

Durante la purga posterior que siguió al finalizar el conflicto armado fue citado y le informaron que, como oficial republicano, sería condenado a muerte si no encontraba a alguien “de confianza” del nuevo régimen que avalase una actuación “correcta” durante los años de República y guerra. Buscó a los dos amigos de la odisea en Albacete, los encontró y resultó que, no solo los habían mantenido como tenientes, sino también habían sido ascendidos a capitán. Testificaron en su favor y…..la anunciada condena a muerte pasó a ser absolución pero vigilada. Por eso guardó como un tesoro la resolución del auditor militar. 



Recuerdo cuando íbamos alguna vez a Oropesa del Mar que, si te cruzabas con la pareja de la guardia civil, tenías que agachar la vista. Ellos te observaban con altivez y si tú les mantenías la mirada se consideraba desafiante y te buscabas un problema. Durante toda su vida mi padre temió a cualquier uniforme. No sólo le infundía respeto un militar, o un policía, hasta un guardia municipal le generaba miedo. Recuerdo algún accidente menor de tráfico en el que apareció un agente de tráfico y si mi hermano, el conductor, replicaba o se defendía de cualquier comentario de la “autoridad”, nuestro padre se descomponía.

Su temor alcanzó hasta la transición e incluso llegó al primer gobierno del PSOE. Cuando Felipe González promulgó una ley de reconciliación, otorgando derechos a los militares republícanos, mi hermano y yo le preguntamos si se había acogido y presentado la documentación. Habían transcurrido dos años, había cumplido los ochenta y le correspondía una pensión de treinta mil pesetas al mes. No lo había hecho porque……”NO SE FIABA, PODÍA SER UNA TRAMPA”, esas fueron sus palabras. Iniciamos nosotros la tramitación y lo conseguimos.



Mi hermano y yo a veces nos metíamos con él porque nos parecía exagerado su temor y hasta bromeábamos. Cuando, tras morir, descubrí los papeles que guardaba y, pese a esta frágil democracia, fueron aflorando episodios vergonzantes de la “gloriosa cruzada” fui comprendiendo mejor los cuchicheos, silencios y réplicas que nos daban a preguntas infantiles, inocentes, sobre la reciente historia española.

Esa es la libertad, la justicia y la confianza que habían generado la guerra civil y la posterior dictadura. Lo dejaron todo “atado y bien atado”, como estamos comprobando en la actualidad.

domingo, 18 de julio de 2021

Cuando la necesidad supera a la formación......


 Cuando se tiene la necesidad de tener trabajo y un sueldo, aunque no se tenga la formación "aconsejable" para desempeñar con cierta dignidad el puesto al que se aspira y se han conocido los oropeles mediáticos que te autoconvecen de que eres la persona adecuada, se disparata y se pierde la dignidad, si es que en algún momento se tuvo.

La mayoría de representantes políticos han estudiado. Son licenciados en Derecho, Economistas, han cursado ADE o carreras de Ciencias Políticas o Medicina, Ciencias o Ingenierías. También los hay con carreras de Filosofía, Psicología, Magisterio, etc. Algunos incluso sin haber completado la titulación correspondiente, pese a haberle dedicado un tiempo, o con "títulos" conseguidos no se sabe muy bien cómo.

En el caso de Toni Cantó, en su curriculum aparece formación en "interpretación" en el Centro Dramático Nacional. Ni titulación superior, ni siquiera Bachiller. En otras fuentes, como Wikipedia se habla de su "trayectoría" y de su conflictiva vida, pero de formación....nada de nada. En su página web de Ciudadanos, todavía activa, lo mismo. En Linkedin dice que ha sido profesor de actores y pedagogo teatral, falsedad por la que el PP pidió su dimisión. 

Es decir, ni conocimientos de leyes, ni de economía, medicina, educación....para atreverse a debatir, presentar propuestas o enmiendas en temas de la trascendencia de Educación, Seguridad Social (pensiones, sanidad...), Justicia, Impuestos....

¿Acaso creía que, interpretando el guión que le asignaban, podía llegar a ser un Reagan?. Igual sigue esperando ese "papel" que, bien producido y dirigido, le permita gestionar a una nación.

La ignorancia es la más osada, pero los manipuladores que le dan el guión del día y le hacen creer que dice algo interesante tampoco se merecen mucho. Si algún día descubre que realmente no esperan más de él que del bufón de la corte, igual hasta es más feliz dándose cuenta que ha seguido trabajando "de lo suyo" en otro escenario, porque trabajo de actor, no parece que su representante consiguiera algo para él, tal y como le pidió públicamente.   

lunes, 21 de junio de 2021

Derechas ?, Izquierdas?.....depende de según

 

Las verdades son dinámicas, no son inmutables en el tiempo, que se lo pregunten a cualquier astrónomo, físico o filósofo. Lo que ayer estaba prohibido hoy se celebra, ya sea el orgullo gay o las declaraciones de Galileo, y lo que hoy se cree, mañana se demuestra que no era cierto.

Veamos la evolución del tiempo respecto un centro educativo, la Universidad.

Cada ideología tiene sus razones, por muy contrarias que sean entre sí. A veces, nos encontramos con la sorpresa de que una forma de pensar apoya lo mismo que su antípoda “mental”..……en otro tiempo, aunque se siga utilizando como arma arrojadiza. Lo que, con otro sentido, viene a comparar la “maldita hemeroteca”, en TV.

Últimamente asistimos a un continuo reproche al gobierno de la nación llamándolo bolivariano socio-comunista y se consiguen victorias aplastantes en las urnas haciendo llamadas a favor de la libertad en contra de las restricciones impuestas por la pandemia. Pues bien, vamos a hacer un rápido repaso a cómo se ha entendido la financiación de la  Universidad pública a través de diversas ópticas. Recordemos lo que opinaban, en plan internacional, un comunista como Karl Marx, una canciller “de derechas” como Angela Merkel, o más domésticamente hablando, un liberal (José Luis Feito), un ministro conservador del PP (José Ignacio Wert) o el partido actual tildado de comunista (UP).

 

 Karl Marx:

 Investigando en la evolución de las tasas universitarias satisfechas por los propios alumnos al matricularse, encontramos una referencia  del periodista Christian Füller en el periódico Tageszeitung recogida en una tesis doctoral del Dptº de Sociología, de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM1 que dice lo siguiente:

 Marx se oponía al programa del Partido Socialista en el que se defendía la gratuidad de la educación superior. Creía que la misión establecida de la universidad era beneficiar a la burguesía y que, por ello, era preferible que las clases trabajadoras –excluidas de la universidad- no la financiasen mediante sus impuestos. El Manifiesto Comunista defendía la educación gratuita para todos los niños en escuelas públicas por ser aplicable en “los países más avanzados” (Marx & Engels, (1848) 2000, p. 64), pero Marx no veía viable universalizar la formación a nivel universitario en el contexto del capitalismo industrial del siglo XIX.

“Si en algunos estados las instituciones de educación superior fuesen gratuitas, ello solo significaría que las clases altas mantendrían su educación a costa del bolsillo de los impuestos de la comunidad” (Negrete, 2013).

 

En el siglo XIX Marx se oponía a la gratuidad de la universidad porque, dadas las características de la época, el acceso a los estudios superiores estaba prácticamente vetada a los hijos de las clases trabajadoras que tendrían que contribuir con sus escasos recursos al incremento de la brecha social, cultural y económica de esos años. Lo defendía, razonaba y justificaba. En esa situación, probablemente no le faltaba razón.

 (1) Carañana, J. P. (2015). Las misiones de las universidades europeas y estadounidenses. Un análisis sociohistórico de sus transformaciones. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid.  https://eprints.ucm.es/id/eprint/33378/  

Marx, K. & Engels, F. (1848) 2000. Manifiesto Comunista. Online. Ediciones Elaleph. Leído en  http://www.upv.es/laboluz/leer/books/Marx_Manifiesto_comunista.pdf

Negrete, C. (2013). “Alemania acaba con las matrículas universitarias”, El Diario, 14 de marzo. Leído en: http://www.eldiario.es/internacional/Alemania-acaba-matriculas-universitarias_0_110939227.html

 

 

José Luis Feito:

 Un economista de corte liberal, como podrá verse con su curriculum, pues ha sido director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, embajador de España en la OCDE, trabajó en el Ministerio de Economía y en el Banco de España, así como en banca de inversión. Fue consejero de varias empresas del IBEX, así como Presidente del Instituto de Estudios Económicos y presidente de la comisión de Economía de la OCDE. Actualmente es miembro de la junta directiva de la CEOE y miembro del consejo social de la Universidad Carlos III. Escribió un artículo titulado “El Estado de Bienestar es un Fraude”, en el Suplemento nº 4 de El Siglo de Europa, dedicado a “El futuro del Capitalismo”, patrocinado por el entonces todavía sólo BBV en la década de los noventa, en donde decía cosas como ésta:

 En los términos de los debates intelectual y político ya no se trata de si debe haber una economía dirigida estatalmente o no, sino qué tipo de intervención estatal es más eficaz dentro del capitalismo, dando por sentado que no hay nada fuera del capitalismo

.

El Estado de bienestar tuvo como origen el proteger a las personas de edad muy avanzada que no tenían medios de vida mínimamente dignos y a los desempleados, pero, sin embargo, le surgieron rápidamente tres prolongaciones que son las que hoy están amenazando al capitalismo en el mundo. Estas tres prolongaciones fueron: en primer lugar, que lo que en principio era una protección mínima a los más débiles, a los desempleados que no tenían otro medio de vida, se transformó en intentar garantizarles una renta casi tan elevada como la que percibían los asalariados, los que estaban trabajando.

La otra prolongación fue que, del intentar garantizar unos mínimos asistenciales y un derecho a la educación básica, se pasó a garantizar los niveles de sanidad que permitía el Estado más avanzado en cada momento, a construir hospitales y a reclutar una legión de médicos y de investigadores, para que todo el mundo, no ya tuviera el acceso a unos niveles mínimos de sanidad, sino a los que permitiera el Estado más avanzado tecnológicamente. Por otro lado, la educación pasó de garantizar la mínima igualdad, mediante la provisión de unos niveles educativos de carácter general, a garantizar carreras universitarias.

La otra prolongación fue el que, no bastando todos estos mecanismos para reducir las desigualdades sociales, se pensaba que era necesario recurrir a los impuestos, a una política impositiva muy progresiva, para intentar igualar aún más los resultados de la sociedad.

Estos tres puntos constituyen las principales causas de los problemas coyunturales que hoy vive el capitalismo. El Estado de bienestar no protege hoy a los más débiles, protege fundamentalmente a los que tienen la suerte de estar al abrigo de alguna subvención estatal poderosa.

Además genera desigualdades que, a diferencia de las desigualdades que genera el mercado, no están justificadas por la eficiencia económica.  

Un resumen de esos pensamientos es simplemente decir que, el que más pueda…para él. “Su” Estado ideal es el salvaje, donde el más fuerte vence. Para ese “viaje intelectual” no hacían falta alforjas o, lo que es lo mismo, para esas conclusiones no hace falta mucho desarrollo teórico ni humano.

De forma global considera que el Estado de bienestar debe proteger a que los más débiles (ancianos y parados) con unas rentas mínimas, exclusivamente de subsistencia (vaya usted a saber cuáles son las necesidades que considera deben cubrir) para no poner “en riesgo” el capitalismo mundial, recurriendo a los impuestos progresivos e ignorando las recetas de Keynes, para superar la hecatombe capitalista del 29.

Algo parecido defiende con la Sanidad. Yo siempre recomiendo que, en caso de enfermedad o intervención quirúrgica menor, lo ideal es la sanidad privada, con hospitales cómodos, habitaciones individuales confortables, recursos agradables (TV, aire acondicionado, cama cómoda para acompañantes, buen restaurante y buena cafetería…), sobre todo si se puede pagar. Pero si la enfermedad es grave o la cirugía compleja….necesariamente hay que acudir a la sanidad pública, donde tienen “todos” los recursos médicos que pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte (todas las especialidades con sanitarios de guardia, oxígeno, todo tipo de sangre para trasfundir, análisis, radiografías, resonancias, etc. con resultados inmediatos, capacidad de traslado…). Sin embargo, este caballero considera que tener hospitales públicos, sanitarios suficientes, “investigadores”…es un lujo que el Estado no puede soportar. Volvemos al “¡¡¡Que inventen ellos!!!”, tan castizo y que, en tiempos de pandemia, se demuestra tan erróneo.

 Finalizando con la parte que nos atañe, la financiación educativa universitaria, también la tiene clara. Una cosa es pagar una educación básica general, la que permite disponer de mano de obra poco cualificada y por supuesto barata, y otra financiar una carrera universitaria. Así el acceso a estudios superiores solo será posible para las familias que tengan el dinero para pagarlo y no a los candidatos capacitados pero sin posibilidades económicas. Una forma muy sutil de perpetuar la diferencia de clases y que nunca el hijo capacitado de un obrero pueda dirigir la labor del hijo menos capacitado de un burgués, aristócrata o, como se denomina últimamente, miembro de la “casta”.

 

 

José Ignacio Wert:

 El ministro conservador del Partido Popular promulgó la Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa en 2013. Esa ley eliminaba la selectividad para el acceso a la universidad, dejando a las propias facultades el proceso de selección de su alumnado dando “peso” a la nota global de Bachillerato y a las notas específicas durante esa etapa para acceder a la carrera a seguir.

Subió las tasas universitarias entre un 30 y un 50%, para que el estudiante contribuyese a sufragar el gasto real de su plaza pasando del 15 al 25% aproximadamente del coste total. Con una penalización para los alumnos repetidores que implicaría tener que costear entre el 30 y el 40% (prácticamente “doblando” el pago de la primera matrícula) y subiendo nuevamente hasta costear entre el 65 y el 75% del coste la tercera matriculación (volviendo a doblar nuevamente el coste de la segunda matrícula). Finalmente, en caso de requerirse una cuarta matrícula, esta sufragaría el coste entre el 90 y el 100%, con otra subida de aproximadamente otro 50%.

 (https://elpais.com/sociedad/2012/04/19/actualidad/1334839235_884063.html)

Esto es una barbaridad que, sin embargo, tiene sus adeptos. Se justifica penalizando al mal estudiante, sin tener en cuenta que hay muchos alumnos que trabajan, que tienen dificultades familiares, caen enfermos o tienen accidentes, incluso parece que se trata de desmotivar al alumno “límite”, que tiene la capacidad “justita” y necesita más esfuerzo, más tiempo, más dedicación.

Obviamente, se vende como éxito de esta estrategia el que el alumnado incrementó el rendimiento tras la subida de las tasas, según el estudio publicado por el investigador en economía de la educación, el profesor Manuel Salas Velasco de la Universidad de Granada,  en la revista Higher Education. Lógico, el “sistema” echó de la Universidad a los alumnos con limitaciones económicas que no podían permitirse pagar las nuevas tasas. El propio estudio indicaba: 

“Una educación pública, sin embargo, debe garantizar el acceso a sus estudiantes, y subir el precio de la matrícula complica este acceso”

 

(https://cadenaser.com/emisora/2019/09/25/radio_granada/1569409589_158843.html).

Es decir, los alumnos con suficientes recursos económicos no tienen mayor problema que una mayor desembolso en el coste de su matriculación en la Universidad Pública y sin variación en la Privada. Los alumnos con menores recursos tienen que soportar un mayor coste en la única universidad a la que pueden acceder, la pública, y si se planteaban o necesitaban más de un año para aprobar curso completo, las tasas de matrícula les impiden continuar.

 

Angela Merkel:

 La canciller alemana, presidenta de un partido de “derechas”, la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), en esas mismas fechas decretaba justo en sentido contrario a lo que se hacía en España, diciendo que tras la crisis económica del 2008 su país no podía permitirse perder conocimiento por falta de recursos económicos. A principio de 2013 se decretó la suspensión, en los dos landers que todavía cobraban tasas universitarias (Baviera y Baja Sajonia), y dejaron de cobrarlas.

http://www.eldiario.es/internacional/Alemania-acaba-matriculas-universitarias_0_110939227.html

 

 Unidas Podemos:

 En las últimas elecciones generales, el partido político que más puede aproximarse a la ideología comunista llevaba incluido en su programa lo siguiente: 

230. Universidad pública gratuita. La mayor parte de la financiación de las Universidades públicas ya procede del dinero público y no de su pago directo. Constatada esta realidad, el efecto de exigir pagar matrículas, crecientes además en la última década, supone la introducción de barreras poco eficientes para que los y las jóvenes más vulnerables no puedan acceder a la universidad. Con esta propuesta garantizaremos, en cambio, que cualquier joven que quiera y pueda estudiar los haga con igualdad de oportunidades, al margen de dónde haya nacido. Esta medida se extiende a la formación profesional en cualquier nivel e incluye la gratuidad de los másteres cuando sean habilitantes de manera oficial para ejercer una profesión. En los demás casos, el precio de los másteres bajará hasta al menos el precio actual de los grados.

 https://podemos.info/programa/

  

 Conclusiones:

 En definitiva, las razones de cada cual no se ocultan.

 El comunismo de hace más de un siglo se oponía a la gratuidad de la enseñanza superior porque eso solo favorecía a las clases más desahogadas, potencialmente con mayor accesibilidad a ese nivel educativo.

 El liberalismo se opone a la gratuidad de la enseñanza superior porque una cosa es facilitar la básica y otra que estudiantes sin recursos económicos pretendan acceder al nivel educativo universitario con el dinero que no tienen y se lo tenga que pagar el resto.

El partido conservador español desarrolla la estrategia liberal poniendo barreras económicas que compliquen el acceso a los menos favorecidos de nuestra sociedad.

Sin embargo, el partido conservador alemán, en la misma época elimina las tasas universitarias para tener a la población lo más formada posible.

Finalmente, el partido comunista actual en España vira 180º frente a lo que ese mismo partido propugnaba hace tiempo, y se alinea con el partido conservador……alemán.

Vamos que los conservadores españoles aplican las estrategias del comunismo que tanto critican y van en dirección contraria a sus homólogos europeos que van en paralelo con los herederos actuales del comunismo de este país.

 

Aquí algo ha cambiado y no nos dicen muy claramente qué o quiénes, todo se basa en eslóganes. Lo que queda meridianamente claro es que siempre media la lucha de clases.

En un caso para no favorecer a la aristocracia, en otro para no permitir que la capacidad y no la cuna lleguen a superar a los herederos de esa aristocracia rancia.

Sin embargo, Europa mira hacia delante y progresa utilizando a los más preparados.

Pues nada…..¡¡¡que inventen ellos!!!, que nosotros tenemos que aspirar a acceder al sector de la hostelería, pero simplemente como camareros de temporada.  

domingo, 2 de mayo de 2021

Serie televisiva de ficción.....presumiblemente


 Un buen amigo me recomendó esta serie y, aprovechando lo lluvioso del mes de abril de este año, me he visto los treinta capítulos emitidos durante tres temporadas. 

Hay muchas similitudes con la vida política española. Los partidos con representación parlamentaria son los liberales (PP), el partido obrero (PSOE), la nueva derecha (Vox), los ecologistas, el colectivo solidaridad (UP) y los moderados y nuevos demócratas (C´s). Estos últimos hasta utilizan el color naranja en los globos de campaña. Tienen sus ambiciones políticas, hay "topos", tránsfugas y leales. Pero hay grandes diferencias entre los políticos daneses que retrata y los correspondientes compatriotas nuestros. Allí, pese al frío, se desplazan en muchas ocasiones en bicicleta y otras en taxi. La "corrupción" es excepcional, puntual y no intencionada, y predomina el juego limpio. Hacer público que el primer ministro ha pagado el bolso de su mujer con cargo al presupuesto, aún ingresando el dinero rápidamente, le cuesta el puesto y saca de la política al que lo denuncia para beneficiarse . 

Las decisiones se toman por cuestiones ideológicas, anteponiendo siempre el bienestar común, y eso permite llegar fácilmente a gobiernos de coalición y acuerdos puntuales entre las diferentes fuerzas políticas. En ningún momento se permiten ataques personales (otra cosa son los periodistas). Al acceder al gobierno se sigue viviendo en la misma casa, sin servicio doméstico aportado por el estado, teniendo que resolver los problemas que surgen por falta de "conciliación laboral/familiar".

Se convive con las presiones económicas y/o de defensa de otros estados. Se reacciona ante las presiones empresariales domésticas. Hay que realizar nombramientos conciliando acuerdos con intereses de partido y de nación. Se tienen que tomar decisiones laborales familiares para que "la mujer del César no solo sea honrada, sino que además lo parezca".

Por otra parte, los asesores de imagen dirigen una buena parte de las estrategias. Tienen mucho poder. Tienen menos escrúpulos y hacen el trabajo "más oscuro", que no sucio necesariamente. Curiosamente, los periodistas tienen total independencia y el jefe de informativos de la TV pública (Torben) es un profesional al que le importa la calidad de la información y no el índice de audiencia. De hecho, el joven yuppie que le imponen (Alex), parece más un empleado de un canal privado de TV basura tipo Tele5 que no respeta nada ni a nadie en aras de obtener lo que cree que le hará prosperar.

También es curioso que, durante el día de las elecciones, se sigue haciendo campaña y la intención de voto cambia a lo largo del día.

En los capítulos de la tercera temporada se muestra la forma en la que se crea un partido, los problemas que surgen y la necesidad de saltar a la palestra con temas de oportunidad para irse haciendo con un espacio del espectro político, máxime cuan se produce un adelanto electoral para el que no están preparados.

Y, como no podía ser menos, a lo largo de los capítulos se nota que se refleja la vida de un país nórdico en el que, nosotros los latinos, adivinamos unas ciertas dosis de sana promiscuidad.  

jueves, 29 de abril de 2021

Elecciones autonómicas en Madrid


 

En el curso 1967-68 fui a estudiar a Madrid, pues allí estaba la única Escuela de Ingeniería Superior de Telecomunicación de España. Cuando volví a casa, a pasar la Navidad, mis padres me preguntaron por Madrid. Entusiasmado contesté que fenomenal. En ese trimestre había asistido a un partido de tenis de Manolo Santana, a un partido del Real Madrid de baloncesto y al Gran Premio de Fórmula 1 en el Jarama, ganado por Jim Clark. Mi padre me pregunto si también había tenido tiempo de estudiar.

Acabé viviendo durante once años en la capital, hasta que conseguí trasladarme laboralmente a Valencia. Por supuesto mantengo muchos amigos de aquella época. Cuando ahora veo y escucho el argumentario de la presunta ganadora de las próximos elecciones autonómicas no doy crédito a algo. O las encuestas están muy equivocadas o algo muy importante ha cambiado. Ya sé que en democracia se puede engañar a unos pocos durante mucho tiempo o a muchos durante un espacio corto de tiempo, pero no se puede engañar a muchos durante mucho tiempo.

Sin entrar en otros candidatos, comparar la formación, seriedad, responsabilidad, experiencia de Angel Gabilondo con Isabel Díaz Ayuso, no tiene pies ni cabeza.

Se comprenden intereses (personales, ideológicos, morales, fiscales, etc.), emociones (carentes de raciocinio o argumentario) y/o manipulaciones (de los medios, de las redes sociales, de interesados, etc.) que afecten a un porcentaje de ciudadanos pero no “sustancial”.

Descubrí la existencia de esta señora cuando criticaba a Manuela Carmena por intentar acabar con los atascos de tráfico en Madrid, diciendo aquello de que, aunque entre semana pudiesen ser molestos, en los fines de semana y por la noche formaban parte de la alegre vidilla de la ciudad.

Posteriormente se arrogó el nacionalismo español, asegurando que Madrid es España y España está representada por Madrid. Los demás…..súbditos, provincianos por supuesto.                              

Planteó que Madrid solo se podía comparar, a efectos de pandemia, con las grandes capitales mundiales, no con Valencia, ignorando que el ratio de contagios cada cien mil personas si tiene comparación con las urbes de alta densidad demográfica.                                                                           

Siguió diciendo que poder ir a tomar una cañita después del trabajo es libertad, dejando para las doctrinas marxistas el cierre de la hostelería o el toque de queda durante una pandemia que origina decenas de miles de muertos, solo en nuestro país. Incluso se le ocurre tratar de justificar esa misma libertad diciendo que en Madrid no te vuelves a encontrar con tu ex, pareja o jefe, como si pasa en otras capitales de provincia, donde “no es lo mismo”.                                                                              

Insiste diciendo que vivir en Madrid es envidiado por todos, seguramente incluso sin saberlo, sobre todo por los que disfrutamos con los paisajes de montaña, mar, horizonte o los amantes de la tranquilidad y la cercanía o el clima, sea húmedo o seco, ventoso, fresco o cálido.                                    

Miente descaradamente cuando dice que ella prefiere que le envíen lomo y a Iglesias la Constitución, en vez de balas, como si no lo hubiésemos visto y oído referirse a la Constitución reivindicando el derecho a la vivienda digna, como no han hecho otros candidatos.                                                       

Pero parece que da igual y hace buena la máxima de Joseph Goebbels: “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

Y todos esos argumentos no los recibimos porque nos los cuenten, los vemos y oímos, a diario y en directo.

¿Qué les pasa a los madrileños?, ¿han dejado de creer en la democracia?, ¿les da todo igual?, ¿hemos llegado al punto en que preferimos una Cicciolina de la vida, sin nada que aportar?, ¿tanto daño están generando a la educación los programas basura de la tele, los de mayor audiencia?, ¿lo que practica esta señora es una burla a los ciudadanos madrileños, a los del resto del Estado o a todos en general?, ¿en su partido están de broma, pesada desde luego?

 

 

miércoles, 28 de abril de 2021

Superliga y Política

 

Florentino Pérez no se esperaba la reacción inmediata de presidentes, como Boris Johnson y Macron, ante el anuncio de la creación de una nueva competición futbolística gestionada por los clubes.

Está claro que, como herencia, Florentino quería dejar unas cuentas saneadas para su club, aunque ello supusiese tener que pactar con sus eternos rivales (BarÇa y Atleti) y pasar por encima del resto de clubes pues, siendo más humildes, no estaban a “su” altura.

La reacción no se dejó esperar basándose en el argumento deportivo. No se puede dejar que se hunda la economía de los equipos con presupuestos “no galácticos” y hay que mantener el espectáculo, la esperanza y las ilusiones que tantas alegrías se llevaron  aficionados como los del Gramanet o el Alcoyano que, como David, fueron capaces de vencer a los Goliat. Esa esperanza de los aficionados me recuerda también a la promesa de que “es más difícil que un rico entre en el reino de los cielos que un camello pase por el ojo de una aguja” pues, salvo honrosas excepciones, sirve como lavado de cabeza para que los pobres creamos que la eternidad es nuestra y no hace falta rebelarse contra el poder establecido porque, en la otra vida, llevan las de perder. 

La realidad es que, gane quien gane cualquier competición, los que siempre salen beneficiados son los organizadores de la contienda, sea Federación Nacional, UEFA o FIFA. Es más, que el pez chico elimine al pez gordo anima el espectáculo. Si todo son peces gordos, lo siguiente es ponerse de acuerdo en la alternancia, como en política democrática. Las consecuencias ya las conocemos los ciudadanos, el “hoy por ti, mañana por mí”, extrapolable a tantas y tantas situaciones.