lunes, 21 de junio de 2021

Derechas ?, Izquierdas?.....depende de según

 

Las verdades son dinámicas, no son inmutables en el tiempo, que se lo pregunten a cualquier astrónomo, físico o filósofo. Lo que ayer estaba prohibido hoy se celebra, ya sea el orgullo gay o las declaraciones de Galileo, y lo que hoy se cree, mañana se demuestra que no era cierto.

Veamos la evolución del tiempo respecto un centro educativo, la Universidad.

Cada ideología tiene sus razones, por muy contrarias que sean entre sí. A veces, nos encontramos con la sorpresa de que una forma de pensar apoya lo mismo que su antípoda “mental”..……en otro tiempo, aunque se siga utilizando como arma arrojadiza. Lo que, con otro sentido, viene a comparar la “maldita hemeroteca”, en TV.

Últimamente asistimos a un continuo reproche al gobierno de la nación llamándolo bolivariano socio-comunista y se consiguen victorias aplastantes en las urnas haciendo llamadas a favor de la libertad en contra de las restricciones impuestas por la pandemia. Pues bien, vamos a hacer un rápido repaso a cómo se ha entendido la financiación de la  Universidad pública a través de diversas ópticas. Recordemos lo que opinaban, en plan internacional, un comunista como Karl Marx, una canciller “de derechas” como Angela Merkel, o más domésticamente hablando, un liberal (José Luis Feito), un ministro conservador del PP (José Ignacio Wert) o el partido actual tildado de comunista (UP).

 

 Karl Marx:

 Investigando en la evolución de las tasas universitarias satisfechas por los propios alumnos al matricularse, encontramos una referencia  del periodista Christian Füller en el periódico Tageszeitung recogida en una tesis doctoral del Dptº de Sociología, de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM1 que dice lo siguiente:

 Marx se oponía al programa del Partido Socialista en el que se defendía la gratuidad de la educación superior. Creía que la misión establecida de la universidad era beneficiar a la burguesía y que, por ello, era preferible que las clases trabajadoras –excluidas de la universidad- no la financiasen mediante sus impuestos. El Manifiesto Comunista defendía la educación gratuita para todos los niños en escuelas públicas por ser aplicable en “los países más avanzados” (Marx & Engels, (1848) 2000, p. 64), pero Marx no veía viable universalizar la formación a nivel universitario en el contexto del capitalismo industrial del siglo XIX.

“Si en algunos estados las instituciones de educación superior fuesen gratuitas, ello solo significaría que las clases altas mantendrían su educación a costa del bolsillo de los impuestos de la comunidad” (Negrete, 2013).

 

En el siglo XIX Marx se oponía a la gratuidad de la universidad porque, dadas las características de la época, el acceso a los estudios superiores estaba prácticamente vetada a los hijos de las clases trabajadoras que tendrían que contribuir con sus escasos recursos al incremento de la brecha social, cultural y económica de esos años. Lo defendía, razonaba y justificaba. En esa situación, probablemente no le faltaba razón.

 (1) Carañana, J. P. (2015). Las misiones de las universidades europeas y estadounidenses. Un análisis sociohistórico de sus transformaciones. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid.  https://eprints.ucm.es/id/eprint/33378/  

Marx, K. & Engels, F. (1848) 2000. Manifiesto Comunista. Online. Ediciones Elaleph. Leído en  http://www.upv.es/laboluz/leer/books/Marx_Manifiesto_comunista.pdf

Negrete, C. (2013). “Alemania acaba con las matrículas universitarias”, El Diario, 14 de marzo. Leído en: http://www.eldiario.es/internacional/Alemania-acaba-matriculas-universitarias_0_110939227.html

 

 

José Luis Feito:

 Un economista de corte liberal, como podrá verse con su curriculum, pues ha sido director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, embajador de España en la OCDE, trabajó en el Ministerio de Economía y en el Banco de España, así como en banca de inversión. Fue consejero de varias empresas del IBEX, así como Presidente del Instituto de Estudios Económicos y presidente de la comisión de Economía de la OCDE. Actualmente es miembro de la junta directiva de la CEOE y miembro del consejo social de la Universidad Carlos III. Escribió un artículo titulado “El Estado de Bienestar es un Fraude”, en el Suplemento nº 4 de El Siglo de Europa, dedicado a “El futuro del Capitalismo”, patrocinado por el entonces todavía sólo BBV en la década de los noventa, en donde decía cosas como ésta:

 En los términos de los debates intelectual y político ya no se trata de si debe haber una economía dirigida estatalmente o no, sino qué tipo de intervención estatal es más eficaz dentro del capitalismo, dando por sentado que no hay nada fuera del capitalismo

.

El Estado de bienestar tuvo como origen el proteger a las personas de edad muy avanzada que no tenían medios de vida mínimamente dignos y a los desempleados, pero, sin embargo, le surgieron rápidamente tres prolongaciones que son las que hoy están amenazando al capitalismo en el mundo. Estas tres prolongaciones fueron: en primer lugar, que lo que en principio era una protección mínima a los más débiles, a los desempleados que no tenían otro medio de vida, se transformó en intentar garantizarles una renta casi tan elevada como la que percibían los asalariados, los que estaban trabajando.

La otra prolongación fue que, del intentar garantizar unos mínimos asistenciales y un derecho a la educación básica, se pasó a garantizar los niveles de sanidad que permitía el Estado más avanzado en cada momento, a construir hospitales y a reclutar una legión de médicos y de investigadores, para que todo el mundo, no ya tuviera el acceso a unos niveles mínimos de sanidad, sino a los que permitiera el Estado más avanzado tecnológicamente. Por otro lado, la educación pasó de garantizar la mínima igualdad, mediante la provisión de unos niveles educativos de carácter general, a garantizar carreras universitarias.

La otra prolongación fue el que, no bastando todos estos mecanismos para reducir las desigualdades sociales, se pensaba que era necesario recurrir a los impuestos, a una política impositiva muy progresiva, para intentar igualar aún más los resultados de la sociedad.

Estos tres puntos constituyen las principales causas de los problemas coyunturales que hoy vive el capitalismo. El Estado de bienestar no protege hoy a los más débiles, protege fundamentalmente a los que tienen la suerte de estar al abrigo de alguna subvención estatal poderosa.

Además genera desigualdades que, a diferencia de las desigualdades que genera el mercado, no están justificadas por la eficiencia económica.  

Un resumen de esos pensamientos es simplemente decir que, el que más pueda…para él. “Su” Estado ideal es el salvaje, donde el más fuerte vence. Para ese “viaje intelectual” no hacían falta alforjas o, lo que es lo mismo, para esas conclusiones no hace falta mucho desarrollo teórico ni humano.

De forma global considera que el Estado de bienestar debe proteger a que los más débiles (ancianos y parados) con unas rentas mínimas, exclusivamente de subsistencia (vaya usted a saber cuáles son las necesidades que considera deben cubrir) para no poner “en riesgo” el capitalismo mundial, recurriendo a los impuestos progresivos e ignorando las recetas de Keynes, para superar la hecatombe capitalista del 29.

Algo parecido defiende con la Sanidad. Yo siempre recomiendo que, en caso de enfermedad o intervención quirúrgica menor, lo ideal es la sanidad privada, con hospitales cómodos, habitaciones individuales confortables, recursos agradables (TV, aire acondicionado, cama cómoda para acompañantes, buen restaurante y buena cafetería…), sobre todo si se puede pagar. Pero si la enfermedad es grave o la cirugía compleja….necesariamente hay que acudir a la sanidad pública, donde tienen “todos” los recursos médicos que pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte (todas las especialidades con sanitarios de guardia, oxígeno, todo tipo de sangre para trasfundir, análisis, radiografías, resonancias, etc. con resultados inmediatos, capacidad de traslado…). Sin embargo, este caballero considera que tener hospitales públicos, sanitarios suficientes, “investigadores”…es un lujo que el Estado no puede soportar. Volvemos al “¡¡¡Que inventen ellos!!!”, tan castizo y que, en tiempos de pandemia, se demuestra tan erróneo.

 Finalizando con la parte que nos atañe, la financiación educativa universitaria, también la tiene clara. Una cosa es pagar una educación básica general, la que permite disponer de mano de obra poco cualificada y por supuesto barata, y otra financiar una carrera universitaria. Así el acceso a estudios superiores solo será posible para las familias que tengan el dinero para pagarlo y no a los candidatos capacitados pero sin posibilidades económicas. Una forma muy sutil de perpetuar la diferencia de clases y que nunca el hijo capacitado de un obrero pueda dirigir la labor del hijo menos capacitado de un burgués, aristócrata o, como se denomina últimamente, miembro de la “casta”.

 

 

José Ignacio Wert:

 El ministro conservador del Partido Popular promulgó la Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa en 2013. Esa ley eliminaba la selectividad para el acceso a la universidad, dejando a las propias facultades el proceso de selección de su alumnado dando “peso” a la nota global de Bachillerato y a las notas específicas durante esa etapa para acceder a la carrera a seguir.

Subió las tasas universitarias entre un 30 y un 50%, para que el estudiante contribuyese a sufragar el gasto real de su plaza pasando del 15 al 25% aproximadamente del coste total. Con una penalización para los alumnos repetidores que implicaría tener que costear entre el 30 y el 40% (prácticamente “doblando” el pago de la primera matrícula) y subiendo nuevamente hasta costear entre el 65 y el 75% del coste la tercera matriculación (volviendo a doblar nuevamente el coste de la segunda matrícula). Finalmente, en caso de requerirse una cuarta matrícula, esta sufragaría el coste entre el 90 y el 100%, con otra subida de aproximadamente otro 50%.

 (https://elpais.com/sociedad/2012/04/19/actualidad/1334839235_884063.html)

Esto es una barbaridad que, sin embargo, tiene sus adeptos. Se justifica penalizando al mal estudiante, sin tener en cuenta que hay muchos alumnos que trabajan, que tienen dificultades familiares, caen enfermos o tienen accidentes, incluso parece que se trata de desmotivar al alumno “límite”, que tiene la capacidad “justita” y necesita más esfuerzo, más tiempo, más dedicación.

Obviamente, se vende como éxito de esta estrategia el que el alumnado incrementó el rendimiento tras la subida de las tasas, según el estudio publicado por el investigador en economía de la educación, el profesor Manuel Salas Velasco de la Universidad de Granada,  en la revista Higher Education. Lógico, el “sistema” echó de la Universidad a los alumnos con limitaciones económicas que no podían permitirse pagar las nuevas tasas. El propio estudio indicaba: 

“Una educación pública, sin embargo, debe garantizar el acceso a sus estudiantes, y subir el precio de la matrícula complica este acceso”

 

(https://cadenaser.com/emisora/2019/09/25/radio_granada/1569409589_158843.html).

Es decir, los alumnos con suficientes recursos económicos no tienen mayor problema que una mayor desembolso en el coste de su matriculación en la Universidad Pública y sin variación en la Privada. Los alumnos con menores recursos tienen que soportar un mayor coste en la única universidad a la que pueden acceder, la pública, y si se planteaban o necesitaban más de un año para aprobar curso completo, las tasas de matrícula les impiden continuar.

 

Angela Merkel:

 La canciller alemana, presidenta de un partido de “derechas”, la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), en esas mismas fechas decretaba justo en sentido contrario a lo que se hacía en España, diciendo que tras la crisis económica del 2008 su país no podía permitirse perder conocimiento por falta de recursos económicos. A principio de 2013 se decretó la suspensión, en los dos landers que todavía cobraban tasas universitarias (Baviera y Baja Sajonia), y dejaron de cobrarlas.

http://www.eldiario.es/internacional/Alemania-acaba-matriculas-universitarias_0_110939227.html

 

 Unidas Podemos:

 En las últimas elecciones generales, el partido político que más puede aproximarse a la ideología comunista llevaba incluido en su programa lo siguiente: 

230. Universidad pública gratuita. La mayor parte de la financiación de las Universidades públicas ya procede del dinero público y no de su pago directo. Constatada esta realidad, el efecto de exigir pagar matrículas, crecientes además en la última década, supone la introducción de barreras poco eficientes para que los y las jóvenes más vulnerables no puedan acceder a la universidad. Con esta propuesta garantizaremos, en cambio, que cualquier joven que quiera y pueda estudiar los haga con igualdad de oportunidades, al margen de dónde haya nacido. Esta medida se extiende a la formación profesional en cualquier nivel e incluye la gratuidad de los másteres cuando sean habilitantes de manera oficial para ejercer una profesión. En los demás casos, el precio de los másteres bajará hasta al menos el precio actual de los grados.

 https://podemos.info/programa/

  

 Conclusiones:

 En definitiva, las razones de cada cual no se ocultan.

 El comunismo de hace más de un siglo se oponía a la gratuidad de la enseñanza superior porque eso solo favorecía a las clases más desahogadas, potencialmente con mayor accesibilidad a ese nivel educativo.

 El liberalismo se opone a la gratuidad de la enseñanza superior porque una cosa es facilitar la básica y otra que estudiantes sin recursos económicos pretendan acceder al nivel educativo universitario con el dinero que no tienen y se lo tenga que pagar el resto.

El partido conservador español desarrolla la estrategia liberal poniendo barreras económicas que compliquen el acceso a los menos favorecidos de nuestra sociedad.

Sin embargo, el partido conservador alemán, en la misma época elimina las tasas universitarias para tener a la población lo más formada posible.

Finalmente, el partido comunista actual en España vira 180º frente a lo que ese mismo partido propugnaba hace tiempo, y se alinea con el partido conservador……alemán.

Vamos que los conservadores españoles aplican las estrategias del comunismo que tanto critican y van en dirección contraria a sus homólogos europeos que van en paralelo con los herederos actuales del comunismo de este país.

 

Aquí algo ha cambiado y no nos dicen muy claramente qué o quiénes, todo se basa en eslóganes. Lo que queda meridianamente claro es que siempre media la lucha de clases.

En un caso para no favorecer a la aristocracia, en otro para no permitir que la capacidad y no la cuna lleguen a superar a los herederos de esa aristocracia rancia.

Sin embargo, Europa mira hacia delante y progresa utilizando a los más preparados.

Pues nada…..¡¡¡que inventen ellos!!!, que nosotros tenemos que aspirar a acceder al sector de la hostelería, pero simplemente como camareros de temporada.  

domingo, 2 de mayo de 2021

Serie televisiva de ficción.....presumiblemente


 Un buen amigo me recomendó esta serie y, aprovechando lo lluvioso del mes de abril de este año, me he visto los treinta capítulos emitidos durante tres temporadas. 

Hay muchas similitudes con la vida política española. Los partidos con representación parlamentaria son los liberales (PP), el partido obrero (PSOE), la nueva derecha (Vox), los ecologistas, el colectivo solidaridad (UP) y los moderados y nuevos demócratas (C´s). Estos últimos hasta utilizan el color naranja en los globos de campaña. Tienen sus ambiciones políticas, hay "topos", tránsfugas y leales. Pero hay grandes diferencias entre los políticos daneses que retrata y los correspondientes compatriotas nuestros. Allí, pese al frío, se desplazan en muchas ocasiones en bicicleta y otras en taxi. La "corrupción" es excepcional, puntual y no intencionada, y predomina el juego limpio. Hacer público que el primer ministro ha pagado el bolso de su mujer con cargo al presupuesto, aún ingresando el dinero rápidamente, le cuesta el puesto y saca de la política al que lo denuncia para beneficiarse . 

Las decisiones se toman por cuestiones ideológicas, anteponiendo siempre el bienestar común, y eso permite llegar fácilmente a gobiernos de coalición y acuerdos puntuales entre las diferentes fuerzas políticas. En ningún momento se permiten ataques personales (otra cosa son los periodistas). Al acceder al gobierno se sigue viviendo en la misma casa, sin servicio doméstico aportado por el estado, teniendo que resolver los problemas que surgen por falta de "conciliación laboral/familiar".

Se convive con las presiones económicas y/o de defensa de otros estados. Se reacciona ante las presiones empresariales domésticas. Hay que realizar nombramientos conciliando acuerdos con intereses de partido y de nación. Se tienen que tomar decisiones laborales familiares para que "la mujer del César no solo sea honrada, sino que además lo parezca".

Por otra parte, los asesores de imagen dirigen una buena parte de las estrategias. Tienen mucho poder. Tienen menos escrúpulos y hacen el trabajo "más oscuro", que no sucio necesariamente. Curiosamente, los periodistas tienen total independencia y el jefe de informativos de la TV pública (Torben) es un profesional al que le importa la calidad de la información y no el índice de audiencia. De hecho, el joven yuppie que le imponen (Alex), parece más un empleado de un canal privado de TV basura tipo Tele5 que no respeta nada ni a nadie en aras de obtener lo que cree que le hará prosperar.

También es curioso que, durante el día de las elecciones, se sigue haciendo campaña y la intención de voto cambia a lo largo del día.

En los capítulos de la tercera temporada se muestra la forma en la que se crea un partido, los problemas que surgen y la necesidad de saltar a la palestra con temas de oportunidad para irse haciendo con un espacio del espectro político, máxime cuan se produce un adelanto electoral para el que no están preparados.

Y, como no podía ser menos, a lo largo de los capítulos se nota que se refleja la vida de un país nórdico en el que, nosotros los latinos, adivinamos unas ciertas dosis de sana promiscuidad.  

jueves, 29 de abril de 2021

Elecciones autonómicas en Madrid


 

En el curso 1967-68 fui a estudiar a Madrid, pues allí estaba la única Escuela de Ingeniería Superior de Telecomunicación de España. Cuando volví a casa, a pasar la Navidad, mis padres me preguntaron por Madrid. Entusiasmado contesté que fenomenal. En ese trimestre había asistido a un partido de tenis de Manolo Santana, a un partido del Real Madrid de baloncesto y al Gran Premio de Fórmula 1 en el Jarama, ganado por Jim Clark. Mi padre me pregunto si también había tenido tiempo de estudiar.

Acabé viviendo durante once años en la capital, hasta que conseguí trasladarme laboralmente a Valencia. Por supuesto mantengo muchos amigos de aquella época. Cuando ahora veo y escucho el argumentario de la presunta ganadora de las próximos elecciones autonómicas no doy crédito a algo. O las encuestas están muy equivocadas o algo muy importante ha cambiado. Ya sé que en democracia se puede engañar a unos pocos durante mucho tiempo o a muchos durante un espacio corto de tiempo, pero no se puede engañar a muchos durante mucho tiempo.

Sin entrar en otros candidatos, comparar la formación, seriedad, responsabilidad, experiencia de Angel Gabilondo con Isabel Díaz Ayuso, no tiene pies ni cabeza.

Se comprenden intereses (personales, ideológicos, morales, fiscales, etc.), emociones (carentes de raciocinio o argumentario) y/o manipulaciones (de los medios, de las redes sociales, de interesados, etc.) que afecten a un porcentaje de ciudadanos pero no “sustancial”.

Descubrí la existencia de esta señora cuando criticaba a Manuela Carmena por intentar acabar con los atascos de tráfico en Madrid, diciendo aquello de que, aunque entre semana pudiesen ser molestos, en los fines de semana y por la noche formaban parte de la alegre vidilla de la ciudad.

Posteriormente se arrogó el nacionalismo español, asegurando que Madrid es España y España está representada por Madrid. Los demás…..súbditos, provincianos por supuesto.                              

Planteó que Madrid solo se podía comparar, a efectos de pandemia, con las grandes capitales mundiales, no con Valencia, ignorando que el ratio de contagios cada cien mil personas si tiene comparación con las urbes de alta densidad demográfica.                                                                           

Siguió diciendo que poder ir a tomar una cañita después del trabajo es libertad, dejando para las doctrinas marxistas el cierre de la hostelería o el toque de queda durante una pandemia que origina decenas de miles de muertos, solo en nuestro país. Incluso se le ocurre tratar de justificar esa misma libertad diciendo que en Madrid no te vuelves a encontrar con tu ex, pareja o jefe, como si pasa en otras capitales de provincia, donde “no es lo mismo”.                                                                              

Insiste diciendo que vivir en Madrid es envidiado por todos, seguramente incluso sin saberlo, sobre todo por los que disfrutamos con los paisajes de montaña, mar, horizonte o los amantes de la tranquilidad y la cercanía o el clima, sea húmedo o seco, ventoso, fresco o cálido.                                    

Miente descaradamente cuando dice que ella prefiere que le envíen lomo y a Iglesias la Constitución, en vez de balas, como si no lo hubiésemos visto y oído referirse a la Constitución reivindicando el derecho a la vivienda digna, como no han hecho otros candidatos.                                                       

Pero parece que da igual y hace buena la máxima de Joseph Goebbels: “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

Y todos esos argumentos no los recibimos porque nos los cuenten, los vemos y oímos, a diario y en directo.

¿Qué les pasa a los madrileños?, ¿han dejado de creer en la democracia?, ¿les da todo igual?, ¿hemos llegado al punto en que preferimos una Cicciolina de la vida, sin nada que aportar?, ¿tanto daño están generando a la educación los programas basura de la tele, los de mayor audiencia?, ¿lo que practica esta señora es una burla a los ciudadanos madrileños, a los del resto del Estado o a todos en general?, ¿en su partido están de broma, pesada desde luego?

 

 

miércoles, 28 de abril de 2021

Superliga y Política

 

Florentino Pérez no se esperaba la reacción inmediata de presidentes, como Boris Johnson y Macron, ante el anuncio de la creación de una nueva competición futbolística gestionada por los clubes.

Está claro que, como herencia, Florentino quería dejar unas cuentas saneadas para su club, aunque ello supusiese tener que pactar con sus eternos rivales (BarÇa y Atleti) y pasar por encima del resto de clubes pues, siendo más humildes, no estaban a “su” altura.

La reacción no se dejó esperar basándose en el argumento deportivo. No se puede dejar que se hunda la economía de los equipos con presupuestos “no galácticos” y hay que mantener el espectáculo, la esperanza y las ilusiones que tantas alegrías se llevaron  aficionados como los del Gramanet o el Alcoyano que, como David, fueron capaces de vencer a los Goliat. Esa esperanza de los aficionados me recuerda también a la promesa de que “es más difícil que un rico entre en el reino de los cielos que un camello pase por el ojo de una aguja” pues, salvo honrosas excepciones, sirve como lavado de cabeza para que los pobres creamos que la eternidad es nuestra y no hace falta rebelarse contra el poder establecido porque, en la otra vida, llevan las de perder. 

La realidad es que, gane quien gane cualquier competición, los que siempre salen beneficiados son los organizadores de la contienda, sea Federación Nacional, UEFA o FIFA. Es más, que el pez chico elimine al pez gordo anima el espectáculo. Si todo son peces gordos, lo siguiente es ponerse de acuerdo en la alternancia, como en política democrática. Las consecuencias ya las conocemos los ciudadanos, el “hoy por ti, mañana por mí”, extrapolable a tantas y tantas situaciones.

martes, 23 de marzo de 2021

Dos veces en la misma piedra


Hace más de quince años tuve la ocasión de participar en la organización de una conferencia de Manuel Campo Vidal. Aunque el tema fue otro, aprovechamos la cena en petit comité para preguntarle sus experiencias como moderador del debate electoral, en 1993, entre Felipe González y José María Aznar. Entre otras cosas nos comentó que a Aznar solo se atrevían a "criticarle" Ana Botella, su esposa, y Miguel Ángel Rodríguez, su asesor de confianza.

Los acontecimientos del 11-M tuvieron una consecuencia política inmediata en las elecciones de 2004. Todas las encuestas daban ganador a Mariano Rajoy, como sucesor de Aznar. El PSOE tenía como candidato a José Luis Rodríguez Zapatero, que actuaba más como sparring que como auténtica alternativa, pues ni en su parido creían que tendría la más mínima oportunidad y por eso dejaban que se "quemase" alguien a quien no consideraban un "peso pesado" de su núcleo fuerte.  

Pasados bastantes años, el sr. Rodríguez, es el asesor de confianza de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso y le aconseja, para ganar tiempo y no caer en la misma dependencia de Ciudadanos que en Murcia, disolver la Cámara y convocar elecciones.

Hace un par de días, el presidente cántabro es "cazado" comentando a sus allegados lo siguiente 


e inmediatamente, la sra. Díaz Ayuso dice lo siguiente 


El sr. Revilla no es ni virólogo ni experto en Sanidad, pero es presidente de Comunidad Autónoma y lleva un año participando en reuniones por la pandemia, siendo asesorado por profesionales y teniendo que tomar decisiones con la información que recibe. Esperemos que su vaticinio no se cumpla porque los madrileños sean prudentes, porque de lo contrario en las elecciones autonómicas del 4 de mayo los ciudadanos pueden votar pensando en la gestión sanitaria y los resultados dar un vuelco a las encuestas.  

 
 

jueves, 18 de marzo de 2021

Elecciones autonómicas madrileñas


Siguiendo el guión del sr. Iglesias respecto la necesidad de parar a la ultraderecha en las elecciones en Madrid, dado que la fecha elegida es próxima a lo que significaron los acontecimientos de 1808 y siendo conveniente ofrecer un revulsivo para maximizar la participación, creo que sería muy oportuno utilizar como eslogan de campaña, o de motivación en los mítines, o de cierre de campaña, el siguiente mensaje que emula al que hicieron público los alcaldes de Móstoles de hace dos siglos:

 "¡¡¡Madrileños, la Patria está en peligro. Acudid a votar!!!" 

 

Esperemos tener suerte. Lo necesitamos todos, incluso los que no lo saben.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Normalidad democrática


Vamos a intentar ser completamente objetivos a la hora de analizar el "constitucionalismo" de algunos partidos políticos. Suele ser un arma de confrontación decir a algunos de los adversarios que son antisistema, justificado por el hecho de llamarlos inconstitucionales.

El artículo primero de nuestra Constitución dice lo siguiente, en el apartado 1:

"España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político." 

Es decir, da entrada a formas de pensar o ideologías de distintas corrientes.

Cuando habla de las Cortes Generales, el punto 4 del artículo 68 se redactó de la siguiente forma:

"El Congreso es elegido por cuatro años. El mandato de los Diputados termina cuatro años después de su elección o el día de la disolución de la Cámara."   

Exactamente lo mismo recoge el punto 6 del artículo 69, al referirse al Senado.

Con respecto a los tribunales de Justicia, el punto 3 del artículo 122 deja claro también que:

"El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un periodo de cinco años.....(sigue refiriéndose a la composición de esos veinte miembros)."

Es decir, la Constitución limita en el tiempo la composición de Diputados, Senadores y miembros del CGPJ. ¿Qué pasaría si un determinado gobierno no disolviese las Cámaras y convocase nuevas elecciones cuando se cumple su mandato, como procedimiento para renovarlas?. ¿Sería inconstitucional, se le tildaría de usurpación de la Soberanía nacional, de golpe de Estado, no?

¿No permitir la renovación del CGPJ , dentro de los plazos establecidos por la misma Constitución no es incumplirla?. ¿Acaso la renovación de los representantes de la Justicia en un tema menor en Democracia?. ¿Quizá hay representantes legítimamente elegidos por los ciudadanos que no responden al "pluralismo político" que conviene a determinados partidos políticos?. ¿Por qué tenemos que permitirlo los ciudadanos, acaso no nos damos cuenta o no podemos hacer nada en democracia?. 

Desde luego que aquí hay algo que no es normal. ¿Quizá la salida voluntaria del vicepresidente segundo del gobierno facilite la renovación?.

Dadas las circunstancias, creo que el lema de campaña del sr. Iglesias en la Comunidad de Madrid debería ser algo así como emular lo que dijo el alcalde de Móstoles en la misma fecha, adaptándolo a la situación actual: 

¡¡¡Madrileños, la Patria está en peligro, acudid a salvarla!!!